Mi abuelo, Feliciano Galán, me dio cuenta cuando yo debía de tener tan sólo unos 8 años (finales de los sesenta) de un concurso de eslóganes para promover España como destino turístico. Tal revelación hizo percatarme ya de muy joven de la dificultad de decir mucho con poco.
El eslogan ganador del concurso -abierto al público en general- fue «España, un lujo a su alcance».
Me pareció una forma magistral de sintetizar el encanto aparentemente exclusivo de un país con el atributo de que era apto para todos los bolsillos (contexto: irrupción del turismo de masas en los años sesenta).
Recientemente he reencontrado este eslogan -prácticamente igual- en la publicidad del restaurante Fortuny de Madrid, en la calle del mismo nombre de la capital…
Adjunto la explicación que aporta el subtítulo del anuncio:
«Una carta de marcado carácter italiano y el mejor ambiente buscan atraer a un público joven que disfrute del lugar perfecto para comer a mediodía o empezar con buen pie la noche».
www.jardinfortuny.net
Vamos, como decía aquel programa musical de Radio Nacional de España de inicios de los setenta, «para vosotros, jóvenes».