Deje Munich atras (sigo sin poder poner los acentos) y me encuentro ahora en Liubliana, la bella capital de Eslovenia. Este pais tambien atraviesa ahora sus convulsiones sociales.
Anoche, agradable cena en la residencia de la embajadora de Espana en Eslovenia, una mujer de mucha sensibilidad cultural. Hoy asistire a un coloquio promovido por la embajada en que interviene la escritora nortena Espido Freire, de atractiva trayectoria y precoz vocacion. De ella he hablado varias veces en mi blog. Le preguntare por su colonia de gatitos.
Y manana, disertare sobre liderazgo en la Camara Americana de Comercio. Estan preocupados por el futuro del pais, los casos de corrupcion y la sensacion de que hay una mala gobernanza.
(Anoche el taxista que me llevo a la embajada, tras despotricar contra la corrupcion, me cobro 18 euros por una carrera que suele costar 8. Todo un sintoma).