Aire puro y fresco. Qué agradable es la hierba húmeda.
Lo comprobé de nuevo ayer en Santpedor, a una hora de Barcelona. La neblina cubría la vista del macizo de Montserrat («Els monjos han corregut la cortina» , los monjes han corrido la cortina, según expresión coloquial local).
Visito la Escuela Llisach, en que se formó Pep Guardiola. Fotografío el campo de fútbol de hierba adyacente, donde daba sus chutes. Reando el trayecto habitual de Pep de la escuela a casa, a través del casco antiguo del pueblo, siempre con la pelota. Se cuenta que hasta se iba a dormir con ella. Nunca se separaba.
Son los rasgos inefables de su total pasión balompédica.
(Qué bien se respira en los pueblos en los días lluviosos de mayo…)