Se llama Nana Mouskouri y si bien su nombre me suena, debo reconocer que no la tenía posicionada como la extraordinaria cantante que es. ¡Qué bien canta, en cuantos idiomas y con qué proverbial dicción esta cantante griega!
Oirla cantar es una invitación a hacerse políglota. Qué suerte estas personas que tienen oído musical tan fino, tan fino (no es mi caso)…