Adiós a uno de los grandes secundarios del séptimo arte nacional

Muere el actor Manolo Zarzo, figura clave del cine español, a los 93 años

El actor madrileño fallece en Pozuelo de Alarcón tras siete décadas de carrera y más de 170 películas

Manolo Zarzo
Manolo Zarzo. PD

La industria cultural española despide a Manolo Zarzo, uno de los intérpretes más longevos y prolíficos de su generación, fallecido a los 93 años en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón.

La noticia, confirmada por su familia y difundida por la Unión de Actores y Actrices, ha sacudido al gremio y a varias generaciones de espectadores que crecieron con sus personajes en la gran pantalla y la televisión. El adiós se produce tras una larga vida dedicada al espectáculo, marcada en sus últimos meses por una delicada salud derivada de problemas cardíacos.

En mayo del año pasado fue sometido a una operación del corazón y le colocaron un marcapasos, aunque nunca perdió las ganas de seguir trabajando ni el contacto con su público más fiel.

El velatorio se celebra en la más estricta intimidad, tal como ha solicitado su familia, que quiere despedirle arropada solo por sus allegados y amigos más cercanos.

Las muestras de cariño no han cesado desde que se conoció el fallecimiento.

La Academia de Cine lo calificó como un actor “muy querido y admirado”, mientras que la Unión de Actores subrayó su “amplio legado teatral y cinematográfico”.

Para muchos compañeros, Zarzo fue mucho más que un secundario imprescindible: “Deja huella no solo por su talento, sino por su generosidad en los rodajes y el respeto que se ganó durante décadas”, comentaba un veterano director.

De los escenarios infantiles a las grandes producciones

Manuel López Zarza, conocido artísticamente como Manolo Zarzo, nació en Madrid el 26 de abril de 1932. Su vocación artística despertó temprano: formó pareja con su hermana Josefa bajo el nombre ‘Los hermanos Zarzo’, actuando en festivales madrileños hasta integrarse en 1948 en la compañía ‘Los Chavalillos de España’. Aquellos primeros años entre varietés y giras sentaron las bases para una carrera marcada por el tesón, la versatilidad y un instinto natural para conectar con el público.

Su debut cinematográfico llegó a los 19 años, apadrinado por el director Antonio del Amo. A partir de entonces, Zarzo encadenó papeles hasta convertirse en uno de los actores más reconocibles del cine español. Participó en más de 170 películas —algunas fuentes elevan la cifra a cerca de 150 o incluso 170— y dejó huella en títulos emblemáticos como Los golfos (Carlos Saura), La colmena, Los santos inocentes, Entre tinieblas o Nuevo en esta plaza, por la que fue premiado por el Sindicato Nacional del Espectáculo.

Legado internacional y versatilidad sin fronteras

El talento de Zarzo no se limitó a España: participó en coproducciones internacionales junto a figuras como Monica Vitti o Marcello Mastroianni, bajo la dirección de Ettore Scola en El demonio de los celos. Rodó en Francia, Italia e incluso Angola y Camboya, lo que lo convirtió en uno de los actores españoles con mayor proyección exterior durante varias décadas. Esa apertura internacional fue insólita para su generación y dio brillo adicional a una filmografía ya desbordante.

A nivel televisivo fue un rostro habitual: intervino en series tan populares como Curro Jiménez, Juncal, Compañeros o Servir y proteger, además de aparecer en adaptaciones literarias como Fortunata y Jacinta. Supo saltar del drama a la comedia, del teatro al celuloide o a la pequeña pantalla, siempre manteniéndose vigente.

Un hombre marcado por el coraje y la humanidad

Más allá del plató, Manolo Zarzo fue protagonista involuntario de un episodio heroico. En 1960 presenció un incendio en unos grandes almacenes del centro de Madrid e intervino activamente en las tareas de rescate. “Una chica iba a caer fuera de la manta y me lancé hacia atrás para cogerla. Estuve dos horas clínicamente muerto”, recordaba años después. Aquel acto le dejó secuelas físicas permanentes pero fortaleció su imagen pública como hombre comprometido con los demás.

En lo personal, mantuvo relaciones notorias —como su romance juvenil con Lina Morgan— y formó una familia numerosa: se casó dos veces y tuvo cinco hijos. Su entorno recuerda sobre todo “su humanidad incansable”, la capacidad para hacer sentir bienvenidos a actores noveles o técnicos veteranos.

Premios, reconocimientos y una vida dedicada al arte

A lo largo de sus más de setenta años sobre los escenarios recibió varios galardones: el premio del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) en 1956; sendos premios del Sindicato Nacional del Espectáculo (SNE) en 1966 y 1974; el Premio Actúa a la excelencia interpretativa otorgado por AISGE en 2015; o recientemente el Premio ‘La Terraza’ concedido por Radio Intercontinental este mismo año. Por su último trabajo cinematográfico, el cortometraje El nuevo barrio, recibió además el premio al Mejor Actor en el Festival de Cine de Comedia Tarazona y Moncayo.

Su legado queda también recogido en las palabras sinceras con las que compañeros como Pedro Almodóvar o Mariano Ozores han lamentado su pérdida: “Era imposible no quererle”, escribía uno; “era parte viva del cine español”, señalaba otro.

Datos biográficos clave

  • Fecha y lugar de nacimiento: 26 de abril de 1932, Madrid
  • Fecha y lugar de fallecimiento: Noche del 16 al 17 junio 2025, Pozuelo de Alarcón (Madrid)
  • Causa: Complicaciones derivadas de una insuficiencia cardíaca tras una operación reciente
  • Educación: Formación artística desde niño; estudios informales junto a compañías teatrales ambulantes
  • Inicios: Debut profesional con ‘Los Chavalillos de España’ (1948), salto al cine con Antonio del Amo (1951)
  • Películas destacadas: Los golfos, La colmena, Los santos inocentes, Entre tinieblas, Nuevo en esta plaza
  • Premios: CEC (1956), SNE (1966 y 1974), AISGE (2015), Mejor Actor Tarazona (2024)
  • Otros datos: Dos matrimonios; cinco hijos; protagonista involuntario del rescate durante el incendio madrileño (1960)
  • Legado: Más de 170 películas; decenas de obras teatrales; rostro habitual en televisión; actor español con proyección internacional

Un legado imborrable

El eco humano y profesional que deja Manolo Zarzo es difícilmente igualable. Su vida abarca casi toda la historia reciente del cine español: desde el auge posbélico hasta la modernidad actual. Se marcha alguien capaz tanto del aplauso popular como del reconocimiento íntimo entre compañeros.

Como escribió recientemente un crítico: “Zarzo fue quien hizo posible el milagro cotidiano del cine español”. Su memoria permanecerá ligada para siempre al arte dramático nacional.

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Autor

Fernando Veloz

Economista, comunicador, experto en televisión y creador de formatos y contenidos.

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