Comienza un nuevo capítulo para Kazajistán y la Unión Europea.
En un entorno global marcado por la transición ecológica y las tensiones geopolíticas, ambos actores han decidido poner en marcha una ambiciosa agenda centrada en la energía verde y la modernización de infraestructuras, con un enfoque claro en la sostenibilidad y la independencia energética.
Las cifras que se manejan, así como los proyectos que están en marcha, evidencian el peso estratégico de esta colaboración, que tiene como objetivo convertir a Kazajistán en un referente regional y un socio indispensable para el futuro energético de Europa.
Kazajistán: del petróleo al hidrógeno verde
Durante años, Kazajistán ha sido sinónimo de hidrocarburos. El petróleo y el gas han representado hasta el 35% del PIB y el 75% de las exportaciones nacionales, consolidando al país como uno de los gigantes energéticos de Asia Central y socio clave para la Unión Europea. Sin embargo, ante la volatilidad de los mercados y las crecientes presiones internacionales para reducir emisiones, se ha dado un giro decidido hacia la diversificación económica y una mayor sostenibilidad ambiental.
Uno de los proyectos más destacados es la apuesta por el hidrógeno verde. El gobierno kazajo, junto a aliados internacionales como Alemania y China, ha trazado una hoja de ruta que contempla la instalación de cerca de 40 GW en energías renovables y la producción de hasta 2 millones de toneladas de hidrógeno verde anuales para 2030. El megaproyecto Hyrasia One, respaldado por la empresa alemana Svevind Energy Group, ya ha completado su estudio preliminar de ingeniería y se encuentra ahora en fase de evaluación ambiental. Este desarrollo no solo posiciona a Kazajistán como futuro líder regional en hidrógeno, sino que también abre las puertas a exportaciones masivas hacia la UE.
- Se prevé usar hidrógeno en plantas de ciclo combinado a partir de 2026.
- Para 2027 está programada su inclusión en el transporte público, mientras que en 2028 se abrirán las primeras estaciones de carga.
- Se estima que estos proyectos generarán hasta 1.800 empleos directos.
Inversión extranjera y modernización industrial
Desde principios de 2025, Kazajistán ha atraído inversiones extranjeras que suman 14.500 millones de euros, consolidándose como uno de los destinos más atractivos del área. La UE representa el 43% de esta inversión extranjera directa, lo que refuerza aún más el papel estratégico del país como puente entre Europa y Asia. Además, el fondo soberano Samruk-Kazyna gestiona más de 130 proyectos valorados en 87.000 millones de euros, acelerando así la modernización industrial y facilitando la transición hacia sectores como manufactura, tecnología y energías limpias.
- Se ofrecen incentivos fiscales y aduaneros en zonas económicas especiales.
- Hay programas estatales destinados a reducir barreras administrativas.
- La seguridad jurídica se garantiza mediante acuerdos internacionales.
- Participación activa en grandes iniciativas comerciales como la Franja y la Ruta.
El papel de la UE: Global Gateway y el Corredor Transcaspio
La Unión Europea ha intensificado su compromiso con la región a través de su iniciativa Global Gateway, presentando un paquete inversor que asciende a 12.000 millones de euros para Asia Central; dentro del cual se destinan 6.400 millones a fomentar la transición ecológica y desarrollar energías renovables. Asimismo, han comprometido otros 10.000 millones al desarrollo del Corredor de Transporte Transcaspiano (Corredor Medio), diseñado para conectar Asia con Europa evitando territorio ruso, lo cual permitirá reducir a la mitad los tiempos de transporte e incrementar por tres veces el volumen comercial hacia 2030.
Este corredor no solo es crucial para logística y comercio; también facilitará las exportaciones de energía verde y materias primas críticas, reforzando así la autonomía estratégica europea frente a las tensiones globales. Además, esta colaboración abarca áreas como aviación, materias primas fundamentales e incluso programas educativos como Erasmus y Horizonte Europa.
Retos y oportunidades: la transición ecológica en marcha
Kazajistán ha fijado como meta que para 2030 un 15% de su electricidad provenga de fuentes renovables; este porcentaje ascenderá al 50% para 2050. No obstante, aún depende al menos un 80% del carbón para su producción eléctrica, lo que presenta un desafío considerable: transformar su mix energético mientras gestiona los recursos hídricos sosteniblemente y establece infraestructuras adecuadas para el transporte y exportación del hidrógeno.
- Se prevén más de 200 proyectos infraestructurales hasta 2029 con inversiones superiores a 40 billones de tenges.
- Se llevará a cabo una renovación del parque ferroviario junto con una ampliación significativa de la red nacional para mejorar conectividad con Europa y Asia.
- Se fortalecerá el diálogo energético con actores clave como la UE, China, Rusia, entre otros, buscando mantener tanto autonomía como estabilidad regional.
Una alianza en expansión
El incremento del comercio bilateral —que alcanzó casi los 50.000 millones de dólares el año pasado con un crecimiento del 17%— pone de manifiesto lo sólida que es esta relación entre Kazajistán y la UE. Las reuniones entre altos mandatarios como Kasim-Yomart Tokáyev y Ursula von der Leyen han sido clave para trazar una agenda común cimentada sobre confianza mutua e intereses estratégicos compartidos; donde energía, infraestructuras e innovación digital tienen un protagonismo indiscutible.
La presencia activa de empresas europeas en importantes proyectos energéticos e infraestructurales kazajos —sumada a una cooperación eficaz en materias primas críticas— consolida a Kazajistán como un socio esencial para impulsar tanto la transición verde como digital en Europa. Todo indica que los próximos años serán testigos de una transformación profunda en esta región con repercusiones globales; donde tanto energía limpia como conectividad jugarán papeles decisivos.
