La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

No es tiempo de españolizar

Pese a la polémica despertada, estoy muy de acuerdo con el ministro Wert cuando, hoy en el Congreso, ha dicho que el Gobierno quiere “españolizar” a los alumnos catalanes. Estoy de acuerdo en el sentido de que creo acertado que los estudiantes de todas las comunidades autónomas de España reciban la misma formación en Historia de España, con independencia de que también conozcan la suya propia, claro. Dicho esto, ¿qué es eso de españolizar?

Porque yo entiendo que españolizar es coger lo mejor que tenemos y extenderlo a la mayor parte de la ciudadanía posible. En este sentido, creo que hay que españolizar eligiendo lo mejor de las tradiciones, cultura o valores propios de Cataluña, País Vasco, Extremadura, Cantabria… Es decir, hay que cataluñizar España, euskaldunizar España, extremeñizar España o cantabrizar España, por ejemplo, antes de españolizar nada ni a nadie. Igualmente, como defendía el primer Unamuno, habría que europeizar España, para luego, con lo mejor que nos caracterice, devolver el flujo de positividad y, como argumentaba el segundo Unamuno, españolizar Europa.

Sin embargo, esto es la teoría. Porque, concretando la Historia y llevándola al presente, creo que este no es tiempo de españolizar, como no lo es de europeizar… o cataluñizar. Porque, ¿qué valores diferenciales y constructivos son esos que queremos exportar o recoger? Nuestro ámbito occidental está dominado por un modelo económico y social basado aberrantemente en la desigualdad y el dominio de unas élites privilegiadas. Millones de personas, pertenecientes a la gran masa ciudadana, padecen las brutales consecuencias de un capitalismo desaforado y, sin embargo, al resto de la masa ciudadana parece no importarle. Anestesiada, calla en silencio. Al menos, hasta que llegó la “crisis”.

¿Y qué “crisis” es esa que, concretamente en las tierras de España, sufrimos desde mucho antes de 2008? La de una nación en la que, pese a vivir en democracia, cuenta con una irreal separación de poderes, una clase política alejada en gran parte de los ciudadanos (cuando no directamente corrupta), unos medios de comunicación que en muchos casos son sectarios y destructores de la convivencia social, un cainismo que no deja la Historia definitivamente en los libros, una degradación de los instrumentos públicos que está dejando en un segundo plano los aspectos que garantizan la igualdad de oportunidades de todos…

No, creo que no son estos tiempos de españolizar. La idea es buena, pero nos falta un fondo, un espíritu. Para mí, hoy, España y Europa, con todos sus pueblos, agonizan de ego, mediocridad y desigualdad
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MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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