La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Jaque mate a Sortu

Está claro que vivimos un tiempo convulso y no hay un vergel en el que florezcan los políticos dignos de formar parte del Partido Decente. Lo demuestra el caso de Tania Sánchez, que desconoce todo de su hermano. Ahí tenemos, en torno a este fenómeno, a Pablo Iglesias, que comenta todos los casos de posibles corruptelas salvo los que le imputan a su pareja, aunque sea candidata a presidir la Comunidad de Madrid, porque eso es “machismo”; a Alberto Garzón, que dice que, en todo caso, lo de su compañera de partido es “un error de tipo ético” y no una golfada; a Cayo Lara, aún coordinador general de IU, que concluye preguntando indignado: “¿Cuál es el daño a Rivas?”. Daño, ninguno, salvo que es una vergüenza que alguien se vea beneficiado con más de un millón de euros por parte de un padre y una hermana concejales que reparten el dinero público de un ayuntamiento. Si es o no prevaricación, lo dirían en todo caso los jueces, pero que encima no se pongan chulos.

Y es aquí a donde quiero llegar. Hablando de chulos, la gran noticia de estos días (aunque los medios no se han hecho eco especialmente de ella) nos la ha dado Sortu, la ETA política “reinsertada” como fuerza democrática. El lunes se desencadenó, por jueces y policías, la “operación Mate” (que completa a la “operación Jaque”, desarrollada el año pasado contra el mismo colectivo), en la que 16 abogados batasunos fueron detenidos con una acusación clara: ocultar a Hacienda 1,3 millones de euros entre 2012 y 2013. Es decir, robar. ¿Acaso no debe responder un partido político cuando le acusan de corrupción dando explicaciones a los ciudadanos? Pues va a ser que no. En cambio de eso, el presidente de Sortu, Hasier Harraiz, convoca a los medios para soltar por su boca que “vivimos en un Estado terrorista” que “ha pisado a fondo el acelerador de la represión” y la “venganza”. Y no contento con eso, concluye: “Es el momento de que el pueblo vasco dé jaque mate a la Guardia Civil y esta se vaya de Euskal Herria”.

¿Puede permitirse un grupo con un pasado recientísimo de sangre y totalitarismo tacharnos a los demócratas de terroristas? ¿Puede la nueva ETA política hablar de dar “jaque mate” a un cuerpo policial al que sus bastiones armados han asesinado durante décadas? Basta ya de chulerías y falsos victimismos. Aún deberían de seguir vistos con lupa aquellos que, acusados de ser corruptos, responden insultando. Al menos, nuestros políticos “realmente demócratas” (Tania Sánchez, Pablo Iglesias, Alberto garzón, Cayo Lara, Mariano Rajoy, Luis Bárcenas, Pedro Sánchez) nos toman por tontos y miran para otro lado antes que darnos explicaciones concisas sobre asuntos turbios. Pero no, no hablan de darnos jaque mate. A tanto no les llega la desfachatez.

Eso sí, el tablero de ajedrez se ha caído por entero sobre las cabezas batasunas. No cuela: no juegan a lo mismo que nosotros. Lo suyo no es la democracia.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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