1929 Disturbios: Era obvio que eso era lo que iba a suceder

A veces…en el intento de encontrar soluciones al conflicto Israeli-Palestino… hay quien «delira» sobre la posibilidad de que en algunos de los puntos de colonizacion Israelies que fueron construidos en estos ultimos 51 años en la Cisjordania sigan viviendo Judios despues de llegar a un Acuerdo entre ambas partes…cuando a su alrededor viviran los Palestinos.
La «experiencia» en ese sentido nos otorga «lecciones» de las que no conviene «evadirse». El historiador Dr. Moshe Arnoold nos relata lo que sucedio en 1929 en la ciudad de Hebron.

Su articulo se denomina «1929 Disturbios: la inscripción estaba escrita en la pared»

«En la noche de la masacre, haciendo caso omiso de las recomendaciones de los líderes a la comunidad judía de Hebrón y de las decenas de informes y alertas, incluidas las llamadas explícitas de clérigos musulmanes a matar Judios…como la de una fuente cercana al mufti de Jerusalem «…maten a los judíos, pero esperen el viernes…», Hebrón, 1929 los Judios que alli vivian permanecieron en el lugar.

«…Los hechos de sangre que sufrio la comunidad judía en los disturbios, la matanza por parte de árabes musulmanes, residentes de Hebrón, a los Judios en la ciudad. El 23 y 24 de agosto de 1929 (viernes y sábado) mataron a 67 Judios en Hebrón, y llevaron a un final temporal de la Comunidad judía de la ciudad, que habia vivido alli en forma ininterrumpida durante cientos de años.

Un nuevo estudio realizado por el historiador Dr. Moshe Arnoold revela que los Judios de esa ciudad ignoraron las decenas de advertencias «calientes» que recibieron y que posiblemente podrían prevenir el terrible asesinato de 67 Judios judíos. Incluso la Haganah, organizacion armada de los Judios, que les ofrecía asistencia y protección, fue rechazada.

El hecho de que en acontecimientos parecidos (en 1920 y 1921) recibio la Comunidad judía en Hebrón, una relación apropiada y, a veces, incluso, buenas relaciones de vecindad entre Judios y Arabes de Hebrón, y la creencia de que los Británicos (que dominaban en Palestina)les protegerian como en disturbios anteriores condujo a la idea errónea de sus líderes de que a su comunidad no le sucederia nada. Arnwald, un respetado historiador e investigador, publicó recientemente sus comentarios durante una exposicion que dio en la Conferencia de Investigación David Amit en la Escuela de Campo Gush Etzion. Los cientos de testimonios, documentos y escritos que revisó indican que lo que iba a suceder «estaba escrito en la pared».
 
Lo más obvio es lo que ocurre normalmente:

Las cosas eran casi explícitas: El Viernes, 16 de agosto cuando en Jerusalén se calentó el ambiente cerca del Muro de los Lamentos, y el «Gran mofti de Jerusalem «, Haj Amin al-Husseini, incito contra los Judios, afirmando su intención (de los Judios) de conquistar el Monte del Templo y destruir las mezquitas de la Roca, fueron pronunciados sermones en la mezquita de la Cueva de los Patriarcas en Hebron del mismo estilo. Aref al-Aref, que era cercano al Mufti, pronunció un sermón allí y llamó: «Maten a los Judios, pero hoy no…hay que esperar hasta el viernes (su intención era probablemente al viernes de la próxima semana).» El rabino Meir Franco, el juez de la corte sefardita, escuchó el mismo día que el jeque Mahmoud Hamour también exigió que se atacara a los judíos que querían tomar el Monte del Templo. El 21 del mes, recibió información del propietario Judio de una tienda, Yosef Kamar, que había oído de sus confidentes árabes que tenían la intención de ir a Jerusalén para vengarse contra los judíos.

El Rabino Jaim Bajayo, profesor y Shochet de Hebron, escucho de los jeques al-Abedin y J’abri que guíaban a los manifestantes el dia viernes, una semana antes de los disturbios: «Hoy no toquen a ningún Judio, porque debemos esperar hasta las ordenes el próximo viernes». Bajayo no informó esto a la policía (Britanica) porque no creía que las cosas sucedieran. Por otra parte, la víspera de la matanza, el viernes a las tres de la tarde, oyó al Sheikh Taleb Marka hablar con decenas de árabes y pedir venganza de «la sangre derramada en Jerusalén», pero incluso entonces no se sorprendió cuando oyo estas frases.

Leib Schneerson, que dirigio toda su vida el hotel «Eshel Avraham,» en Hebron, dijo el 18 de agosto que oyo a niños árabes en Hebrón hablando de «masacrar a los Judios». Eliezer Gabay, dueño de una casa de comercio, dijo que el miércoles, 21 de agosto, dos árabes entraron en la tienda a comprar bienes, y le sugirieron que los venda a bajo precio, y tres o cuatro días mas tarde robaron la mercancía de la tienda. Moisés Buzaglo, un residente de Hebrón y dueño de una tienda de Dura, oyo decir que «habría también un ataque contra los Judios de Hebrón». Buzaglo también testificó que había escuchado a los fellahin que habían entrado en la tienda de Abd al-Rahim que la masacre de los judíos de Hebrón comenzaría el sábado 24.
Se recibió un testimonio adicional del periodista Yehoshua Meshulach, que abandonó Hebrón el 22 de agosto en el autobús donde era el único pasajero judío. Escuchó a los pasajeros árabes hablar entre ellos sobre lo que iba a suceder el día después de la oración del viernes en el Monte del Templo.

Y eso no era todo: Elías Gosselin escuchó una conversación entre tres carpinteros de Hebrón, en relación con la obtención de armas, mientras trataba de averiguar para qué las necesitan le dijo uno de ellos: «Para matar a los Judios». El jueves, dos días antes de la masacre, le dijeron a los carpinteros Radwan Tbahi Shlomo y Meir Gosselin que «mañana seran matados todos los Judios y robada su propiedad».
David Castel también escuchó de los árabes en el mercado, un día antes de la masacre, que al día siguiente «habrá una guerra contra los judíos». Israel Abraham escucho que «no dejarán un solo Judio vivo y mataran a todos».
 

El elevado número de testimonios recogidos por Arnoold – sólo algunos de los cuales se presentan aquí – acerca de que los Judios tenían conocimiento previo de la matanza de Hebrón por anticipado, es asombrosa, pero aún más sorprendente es la reacción de los líderes de la comunidad de estos informes preliminares.

Los rabinos de la Yeshiva Slobodka escucharon la conversación dos Arabes que dicen el uno al otro: «Ellos (Los Judios) quieren tomarse un tiempo para construir Israel». Esos Rabinos se lo contaron a Eliezer Dan Slonim, dirigente de la comunidad Judia y su representante en el consejo de la ciudad de Hebrón. Slonim fue luego a reunirse con los notables árabes.Estos le aseguraron que Hebrón no dañaría los Judios gracias a sus buenas relaciones con los Arabes. Slonim también compartió con los dignatarios árabes lo que sabía, y estos confirmaron sus palabras.
Leah Gozlan escuchó una conversación entre Saad Marqa e Issa Arfa sobre la necesidad de masacrar a todos los judíos de Hebrón. Ella se lo contó a su esposo y a su cuñado, pero no tomaron sus palabras en serio.
Yehuda Leib Schneerson oyo al Arabe Taleb Marka incitando a unos 30 árabes agrupados en torno a él: «Miles de musulmanes fueron asesinados en Jerusalén…nos vengaremos con los Judios en Hebron con su sangre …» Él entró en pánico y huyó a su casa.
El sábado 24 de agosto a las 08: 30 de la mañana llegó el hotel de la familia Schneerson el mismo Taleb Marka…permaneció allí durante unos 15 minutos y le prometio al dueño del hotel: «No tenga miedo. No habrá nada. No es necesario cerrar la puerta».
Aproximadamente una hora después de que dejó el hotel, comenzaron los disturbios. El propio Taleb estaba de pie en los escalones de la Casa ubicada frente al hotel, e incitaba a los Arabes que lo rodeaban a atacar la casa. La supuesta «convivencia» era engañosa .Arnoold señala que sólo unos pocos años antes gestionaban líderes de la comunidad judía de Hebrón (700 Judios en una población árabe de alrededor de 18 mil personas) que la Yeshiva de Slobodka que estaba en Lituania, fuera transferida a Israel, en las cercanias de Hebron. Les aseguraron que Hebron estaba callado desde el punto de vista de la seguridad. El liderazgo de la yeshiva se opuso a pasar a Hebrón.
Sólo un año antes, Yaakov Patt, comandante del Distrito de Jerusalén de la defensa Judia, pregunto a los dirigentes de la Yedhiva en Hebron cómo se protegerian en caso de ataque? Y ellos respondieron: Con la ayuda de Dios. La sensacion de seguridad de los judíos de Hebrón contribuyó a que hubiera relaciones de vecindad con muchos de los árabes en la ciudad, antes de la «disputa del Muro Occidental». Los Judíos de Hebrón vagaban libremente en el mercado local y compraban mercadería en las tiendas Arabes. Todas las noches de principio de mes Judio, «Rosh Chodesh», la guardia musulmana de la Cueva de los Patriarcas les permitia subir al escalon numero 11, en lugar de subir solamente hasta el séptimo escalón. Incluso viajaban a Jerusalén en autobuses Arabes. Periódicamente montaban estudiantes de la Yeshiva en burros en el campo de los alrededores. Diez días antes de la masacre habian conseguido del liderazgo Árabe un permiso de visita especial en la Cueva de los Patriarcas para el Rabino de Lubavitch, el rabino Yosef Itzjak Schneerson y tres compañeros.

Tres días antes de la masacre, dos miembros de la Haganah, Aharon Haim Cohen y Saadia Kirshenbaum, llegaron a Hebrón. Expresaron su preocupación ante los líderes de la comunidad sobre sus informes y plantearon dos opciones: evacuar o enviar refuerzos a Hebrón para proteger a la comunidad. «Los líderes comunitarios rechazaron las dos ofertas», dice Arnoold «, insistieron en que las relaciones con los árabes son buenas, por lo que no temen. Cohen dictaminó en árabe, que no estaba convencido… que había oído hablar de los planes de Arabes de la ciudad, de hace una masacre. Dos días antes de la masacre, a pesar de la resistencia de la comunidad, la Haganá envió a 12 de sus miembros a Israel con armas personales, bombas y otras armas para distribuir entre los estudiantes, y se ubicaron en Hebrón. Slonim reaccionó con enojo ante esto y nuevamente afirmó que los Arabes no se atreverían a atacar a los Judíos mientras el encabece la comunidad, ya que necesitan obtener crédito de él como gerente de banco…y exigió que regresaran a Jerusalén, se negó a recibir armas y les dijo que tenía un arma propia. Durante la estadía en la casa de Slonim, llegaron dos policías Arabes y se llevaron a diez miembros de Haganah. El jefe de la policía local, Kaparata, estaba enojado con ellos y los envio de vuelta a Jerusalén. Como testificó mas tarde Abraham Haklai, comandante de Defensa en Tel Aviv, el día anterior a los disturbios el envió un grupo de miembros para la Defensa de Hebrón, pero «los Judios de Hebrón no sólo que no les recibieron bien, sino que les pidieroncon los términos más enérgicos volver a Jerusalén, ya que su presencia puede provocar a los Arabes».

El liderazgo de la comunidad judía de Hebron comenzó a comprender la gravedad de la situación solo el viernes 23 de agosto. En su estudio, Arnwald describe sus actividades, que fueron tardias. Solo a último momento los judíos de Hebrón comenzaron a pensar en defensa propia, pero solo tenían tres pistolas y solo cinco personas sabían cómo usarlas. Slonim continuó argumentando en esos momentos (tal vez de boca en boca) que creía en sus amigos árabes y en el gobernador, que le seguía prometiendo que nada grave sucedería. Una de las pocas armas en posesión de la comunidad era la propia pistola de Slonim. No está claro si lo usó en los acontecimientos. Slonim fue asesinado en la masacre, y junto con él más de 20 personas que se reunieron en su casa, porque aparentemente creían que alli no sufririan daño. El policía Hanoch Brodlinsky dijo en su testimonio después de la masacre que Slonim fue enterrado en el cementerio de Hebrón con su pistola en el bolsillo.

«La situación en Hebrón podría haber sido completamente diferente si hubieran permitido los líderes de la comunidad a aquellos que vinieron a Hebrón a que permanezcan alli para protegerlos», dice Arnoold. «La masacre terminó inmediatamente después de que los policías armados con armas comenzaron a disparar en el aire, y el uso correcto de las pistolas que tenían los Judíos de Hebrón hubiera tenido otras consecuencias». Arnoold indica que muchos Judios fueron salvados por los árabes en los disturbios, pero también hace hincapié en la seguridad de los líderes de la comunidad en Hebrón que sus vecinos árabes no les harian daño, y contaron la historia de Isa Arafa, un amigo Arabe cercano de Slonim, que camino con él el viernes y sábado, unas horas antes de la matanza, y mas tarde participó activamente en los asesinatos en la casa de Slonim» .

P.D. Que nos enseña entonces lo ocurrido en Hebron? Que dejar en su lugar a poblaciones Israelies (Judias…) rodeadas por poblaciones Palestinas (Musulmanas…) a merced de tal o cual actitud de la poblacion Palestina es sumamente peligroso…
Pero mas todavia…lo que sucedio en 1929 era que la poblacion Judia de Hebron no estaba realmente protegida por los policias del Mandato Britanico…y asi fueron los resultados…imaginemos por un momento que Israel (en el año 2018) permitiria (por los mismos motivos de antaño…la existencia en esa ciudad de las Tumbas de los Patriarcas) que quedaran alli viviendo Judios…y los Palestinos causarian una masacre…que sucederia entonces? El Ejercito Israeli destrozaria medio Hebron…y/o mataria a miles de Palestinos…en la busqueda de los asesinos…lo que provocaria una nueva «conquista» Israeli…y una masacre Palestina de gran envergadura.
El «aprender» del pasado significa «no meter la cabeza en la boca del leon» y no crear aventuras peligrosas…

Autor

Shimshon Zamir

Nacido en Argentina. Vive en Israel desde 1972. Casado... tres hijas... 8 nietos. Trabajó 30 años en la industria Química Israelí, hoy pensionado. Graduado en Sociología.

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Shimshon Zamir

Nacido en Argentina. Vive en Israel desde 1972.
Casado... tres hijas... 8 nietos.
Trabajó 30 años en la industria Química Israelí, hoy pensionado.
Graduado en Sociología.

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