Pedro Sánchez se plantó este sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Dijo no al escudo nuclear propuesto por Francia y Alemania, así como a la idea de alcanzar el 5% del PIB en defensa. Así, se encuentra solo frente a aliados que claman por una mayor capacidad militar ante la amenaza que representa Putin y la creciente inestabilidad global.
El presidente socialista llegó a este foro crucial en un momento tenso para Europa. Rusia acecha desde el este, mientras que Trump ejerce presión desde Washington, todo ello tras la expiración del Tratado New Start el pasado 5 de febrero. Para Sánchez, el rearme supone una «apuesta peligrosa» que ignora lecciones del pasado, evocando incidentes como el de Palomares en 1966.
Antecedentes de la postura española
España ha dado pasos en materia de defensa, aunque con límites bien definidos.
- Desde que Sánchez asumió La Moncloa, el gasto se ha triplicado.
- Se han duplicado los efectivos en misiones bajo la OTAN.
- Se prevé cumplir con el objetivo del 2% del PIB en 2025, lo que equivale a 33.700 millones de euros.
Sin embargo, rechaza firmemente alcanzar el 5%. Su argumento es claro: eso significaría «depender más de EEUU» y restar recursos al bienestar social. En su lugar, aboga por un «pilar europeo fuerte» dentro de la OTAN, evitando realizar compras masivas a industrias estadounidenses.
El esposo de Begoña Gómez, quien está bajo el escrutinio público debido a diversos casos judiciales, mantiene su rumbo. Aunque no menciona la corrupción durante su intervención en Múnich, su negativa al plan franco-alemán choca frontalmente con las posturas de Francia y Alemania, quienes impulsan una disuasión nuclear ante las tensiones transatlánticas provocadas por Trump.
El ex presidente estadounidense ya lanzó críticas hacia España: «Todos suben al 5% salvo ellos; quieren que les salga gratis». En La Haya, tanto Sánchez como Rutte acordaron cierta flexibilidad: España puede cumplir con sus capacidades sin necesidad de llegar al 5%, estableciendo objetivos militares hasta 2029.
La situación actual en números
España avanza, pero prioriza cuestiones como vivienda y deuda. Para 2026, se proyecta que el gasto en defensa alcance los 35.120 millones para cumplir con el 2%, lo cual contrasta notablemente con los apenas 7.000 millones destinados a vivienda hasta 2030.
| Concepto | Gasto 2025 (millones €) | Proyección 2026 |
|---|---|---|
| Defensa (2% PIB) | 33.700 | 35.120 |
| Vivienda (plan 2026-2030) | – | 7.000 (total) |
| Incremento anual defensa | +23,5% vs 2024 | +2,2% PIB |
Hasta noviembre de 2025, se ha comprometido un 87% del presupuesto destinado a Defensa. Esto incluye partidas para Industria, Guardia Civil y CNI, que son válidas para las exigencias de la OTAN.
Sánchez reclama un nuevo tratado Start: «Es hora de poner freno al rearme; gastar once millones de dólares por hora en armamento nuclear es un error histórico». Recuerda las palabras de Reagan: «Una guerra nuclear no se puede ganar y nunca debe librarse».
Cómo puede evolucionar
Europa se encuentra debatiendo sobre el rearme debido a la situación en Ucrania, mientras que los avances en inteligencia artificial añaden incertidumbre. En este contexto, Sánchez urge a establecer «un ejército europeo ya, no dentro de diez años. España está lista para aportar todo lo necesario».
Existen varios caminos posibles:
- Flexibilidad OTAN: En 2029 habrá revisión sobre capacidades. España podría estar entre un rango del 2,1% al 3,5% suficiente para cumplir.
- Presión Trump: La amenaza de un posible replanteamiento yankie podría forzar mayores gastos o impulsar un ejército europeo.
- División entre socios: Mientras Francia y Alemania avanzan hacia una opción nuclear; España promueve un enfoque más multilateral y centrado en la ONU.
Aunque queda aislado en sus posturas, también gana autonomía. Si las tensiones con Putin aumentan, podría consolidarse ese anhelado pilar europeo. Europa tendrá que evaluar si es capaz de poner freno a la carrera armamentística antes que sea demasiado tarde.
