En el terreno, en Cantabria, el eurodiputado de Vox, Jorge Buxadé, ha alzado la voz en defensa de los agricultores, ganaderos y pescadores que se sienten ignorados por el Gobierno regional.
Este miércoles 18 de febrero durante un acto repleto de críticas, el portavoz de la formación en Europa ha señalado con claridad los retrasos en las compensaciones autonómicas y la ingente cantidad de trámites que dificultan la labor del sector primario.
La llegada de Buxadé a la región coincide con un creciente descontento en el campo cántabro, donde las explotaciones familiares enfrentan serios riesgos para su continuidad. Los ganaderos, en particular, piden soluciones urgentes ante recortes en la PAC, que han pasado de un 5% inicial a un alarmante 22% desde 2015. Con el IPC actual, esto se traduce en una reducción del 33%. «Es una vergüenza que cada pueblo tenga su propia ganadería y ahora nos estén vendiendo», expresa el sentir de quienes protestaron recientemente frente a las delegaciones gubernamentales.
Buxadé no se ha presentado con las manos vacías. Ha denunciado la «dejadez absoluta» en el pago de compensaciones autonómicas, fundamentales para hacer frente a la competencia desleal. El Gobierno de Cantabria, bajo el mando del PRC-PSOE, acumula retrasos que dejan a los productores sin liquidez para invertir o incluso alimentar a su ganado. Además, se enfrenta a una burocratización excesiva, con trámites interminables que obligan a los ganaderos a convertirse en «funcionarios», cuando lo que realmente desean es dedicarse a su oficio. «Nos entierran en papeles, en lugar de estar pendientes del ganado», es una queja común entre los representantes del sector.
El eurodiputado ha ampliado su mirada al panorama nacional y europeo, donde Vox sostiene una lucha constante por los intereses del campo español. Recientemente, ha calificado el acuerdo UE-Mercosur como una «traición» que sacrifica al sector primario por beneficios para la industria alemana. «Bruselas y el bipartidismo de PSOE y PP han negociado esto a espaldas de los europeos durante 25 años», ha afirmado, recordando cómo ambos partidos lo han promovido y respaldado. En Extremadura, por ejemplo, Buxadé también respaldó a candidatos locales denunciando un abandono similar: burocracia aplastante, falta de apoyo tras incendios como el de Jarilla –donde ardieron 17.000 hectáreas sin ayuda de la Junta– y el temor al «golpe definitivo» que representa Mercosur.
Problemas concretos en Cantabria
La región montañosa enfrenta retos específicos. Estos son algunos de los principales obstáculos que ha destacado Buxadé:
- Retrasos en pagos autonómicos: Compensaciones pendientes que dejan sin recursos a pequeñas explotaciones familiares.
- Burocracia extrema: Normativas sobre protección de datos, prevención de riesgos y condicionalidades ideológicas del Pacto Verde que complican la vida diaria.
- Recortes en la PAC: Pérdidas que, ajustadas por inflación, rondan el 33%, afectando negativamente a razas autóctonas y producciones locales.
- Falta de apoyo en crisis: Ni antes ni durante ni después de emergencias, según advierten ganaderos tras recientes tractoradas.
La propuesta de Vox incluye medidas concretas: agilizar trámites administrativos, defender al campo en Bruselas con mociones contra Von der Leyen, e impulsar cláusulas de salvaguardia reales –no esas «estafas» políticas que solo se activan tras causar daños irreparables–. En el Parlamento Europeo, han promovido consultas al TJUE para frenar Mercosur, logrando así un tiempo valioso gracias a la presión ejercida por agricultores belgas, franceses y españoles.
El toque local añade interés al asunto: mientras el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, promete llevar las quejas al Ministerio, los del campo exigen acciones concretas. «Si no hay solución para primavera, desaparecemos», advierten con preocupación ante un posible éxodo rural que podría vaciar pueblos ya envejecidos. En este contexto, Buxadé ha instado a no bajar la guardia: «La calle es fundamental; y Vox estará presente en las instituciones denunciando».
Un dato curioso: Cantabria cuenta con unas 4.000 explotaciones ganaderas, muchas dedicadas al vacuno lechero que abastecen marcas emblemáticas como la Colanta. En 2025, las protestas tractoradas bloquearon durante horas las calles de Santander, con lemas como «Somos ganaderos, no ingenieros». Y otro dato interesante: el 80% de las fincas tienen menos de 50 cabezas; ideales para quesos protegidos como el Picón Bejes-Tresviso, pero vulnerables ante la competencia sudamericana sin aranceles.

