Todos los venezolanos saben el peligro para la democracia que puede significar un proceso constituyente.
El opositor venezolano Leopoldo López dijo en Santiago de Chile que hace más de 20 años su país vivió un proceso constituyente como el que ahora se lleva adelante en Chile y que en aquel caso “fue el principio del fin de la democracia”.
“Fue la manera en la que se socavó la democracia desde adentro y ese socavamiento fue el inicio del desmoronamiento de nuestra economía, de nuestra convivencia, del Estado de derecho y que derivó en una tragedia humanitaria que tuvo como consecuencia la crisis migratoria que estamos viviendo”, dijo López a la prensa tras reunirse con el candidato presidencial chileno José Antonio Kast.
López dijo ser respetuoso con el proceso constituyente chileno y que entiende que Chile tiene cambios y reformas pendientes, y subrayó que se trata de una nación que “ha sido un referente de cómo lograr esos cambios desde la democracia, la participación ciudadana, el respeto al estado de derecho y los derechos humanos”.
“Espero que Chile siga siendo lo que ha sido durante los últimos años, un referente para toda Latinoamérica, un referente de progreso, de respeto a las libertades y de bienestar de su pueblo”, expresó.
A raíz de la grave crisis social de 2019, Chile inició un proceso constituyente para escribir una nueva Carta Magna y sustituir la actual, que tiene su origen en la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y es vista como la camisa de fuerza del modelo neoliberal del país contra el que se clamó en aquel estallido de protestas.
Con una derecha debilitada, que solo ostenta 38 de los 155 escaños del órgano, y el auge de los candidatos independientes -en su mayoría progresistas-, la Convención Constitucional de Chile es vista como una oportunidad del país para reescribir desde cero las reglas del juego.
