Donald Trump no se anda con rodeos: suelta que no descarta atacar Colombia y que Cuba está a punto de caer.
Y lanzó este domingo una advertencia directa a Delcy Rodríguez.
Su mensaje es claro: si no actúa como se espera, un segundo ataque, aún más devastador, será inevitable.
Lo chocante es que el inquilino de la Casa Blanca no habló de derechos humanos o del millar de presos políticos que todavía agonizan en las mazmorras del Helicoide, sino de ‘acceso total’ a los recursos venezolanos.
Petróleo para quien quiera entender.
Según periodistas internacionales con acceso a fuentes en el entorno del presidente, el plan Trump para Venezuela es nítido: una transición teledirigida desde EE.UU. con Delcy a la cabeza.
Y eso implica, bloqueo de la venta de crudo, transición democrática sin plazos dilatorios, expulsión de grupos armados, fin del narcotráfico y ruptura de alianzas con Rusia, Irán y China.
El horizonte electoral se impone, sí o sí, y mientras los chavistas más corruptos tendrán tiempo de guarecer sus fortunas y buscarse salidas personales, sin las prisas ni las incógnitas de una temida inminente invasión.
Pasado el susto, en lugar de desbandada, la cúpula chavista empieza a adaptarse a la nueva situación, mientras busca a toda prisa mansiones de lujo en Madrid.
Algunos con el miedo en el cuerpo.
Diosdado Cabello reapareció el sábado en público, para lanzar un mensaje de desafío y asegurar que estaba dispuesto a plantar cara, pero pinta malo la cosa para ñel.
El tipo es Ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, y controla policía, inteligencia (SEBIN) y prisiones. Fue ministro de Interior, gobernador de Miranda, presidente de la Asamblea Nacional y vicepresidente del PSUV.
Estados Unidos lo acusa desde 2020 de liderar el Cartel de los Soles y los cargos incluyen narco-terrorismo, conspiración para importar cocaína y uso de armas en el tráfico.
Ofrecen 10 millones de dólares por su cabeza, que podrían subir a 25.

La recompensa que la DEA ofrece por Diosdado Cabello
Mientras tanto, Nicolás Maduro despierta en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, tras ser capturado por las fuerzas estadounidenses en Caracas el viernes por la noche.
El sábado, Trump rechazó la idea de respaldar a María Corina Machado como presidenta, argumentando que carece del apoyo necesario dentro del país.
Su preferencia recae sobre Delcy Rodríguez, actual vicepresidenta chavista, a quien considera una interlocutora válida para facilitar la transición. En una conversación con The Atlantic, Trump fue contundente: “Si no hace lo que debe, enfrentará un costo muy alto, posiblemente más alto que Maduro”.
La traición que abrió las puertas
Martín Rodil, experto en inteligencia y narcotráfico de origen venezolano-israelí, ha acusado a Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, de ser informantes clave para la CIA. Según Rodil, revelaron detalles cruciales sobre la rutina diaria de Maduro, así como la ubicación precisa de su casa segura, donde solía refugiarse.
Rodil, quien ha colaborado con EE.UU. en la captura de más de cien criminales, describe este episodio como un Kabuki Theatre: una actuación destinada a despistar. Los hermanos Rodríguez habrían traicionado a Maduro en un intento desesperado por salvarse. Proporcionaron información exacta sobre sus movimientos diarios, comidas y hasta mascotas.
En agosto, la CIA logró infiltrar un equipo en Caracas. Utilizaron drones sigilosos y contaron con un informante dentro del círculo cercano al dictador. Todo esto fue parte de la Operación Resolución Absoluta, que culminó con un asalto llevado a cabo por comandos Delta Force al amanecer del sábado. Los operativos se entrenaron en Kentucky utilizando un modelo a escala del complejo donde residía Maduro, logrando capturarlo junto a su esposa Cilia Flores. Posteriormente, los trasladaron mediante helicóptero, barco y avión hasta Nueva York. Allí llegó esposado y con chancletas sin cordones, pasando por exámenes médicos y toma de huellas dactilares.
Trump ha dejado claro que EE.UU. tiene intención de dirigir Venezuela hacia una transición estable. Busca recuperar el control sobre las empresas petroleras para reanudar la explotación del crudo y promete inyecciones millonarias para restaurar infraestructuras. Todo ello lo justifica como parte de una lucha contra el narcotráfico y el fin de la influencia de Irán, Rusia, China, Hezbollah y Cuba.
Contexto del enfoque Trump
Esta situación se inscribe dentro del Corolario Trump a la Doctrina Monroe. Publicado a finales de 2025, busca establecer el dominio estadounidense en el hemisferio occidental y reclutar aliados para controlar temas como migración y narcotráfico mientras se asegura la estabilidad regional mediante alianzas económicas y de seguridad.
Las acciones previas de Trump en la región son notables:
- Más de cien asesinatos extrajudiciales en el Caribe y Pacífico.
- 15.000 soldados desplegados frente a Venezuela junto a un portaaviones.
- Captura de Maduro.
- Apoyo a elecciones en Honduras que resultaron en el indulto al expresidente narco.
- Rescate financiero a Argentina tras el triunfo de Javier Milei.
- Respaldo a José Antonio Kast en Chile.
Por su parte, Marco Rubio, secretario de Estado, elogió a Machado, pero subrayó que es urgente obtener resultados rápidos con Rodríguez. Exige el desmantelamiento de pandillas venezolanas operando en EE.UU.; cero tráfico de drogas desde Colombia atravesando Venezuela y prohibición absoluta para Irán, Rusia o Cuba establecer bases allí.
Rubio advierte: los evaluarán por acciones concretas y no solo palabras vacías. Las sanciones petroleras continuarán si las condiciones no mejoran. Además, Trump ha dejado entrever la posibilidad de una nueva ronda de ataques; aunque esta acción estaba prevista desde un inicio, el primer golpe resultó efectivo.
