Castilla, Cataluña, España

Estoy seguro de que Cataluña será independiente tarde o temprano. La culpa es sobre todo del Estado, de todos los que en principio no somos partidarios de esa independencia. Pero quienes han gobernado y dirigido el Estado tantos años son los primeros responsables; de sus inepetitudes, de sus limitaciones y de sus inhibiciones, sobre todo de sus inhibiciones, deberían rendir cuentas alguna vez.

La Generalitat ha mantenido desde los tiempos de Pujol un desafío al Estado que está a punto de ganar, un desafío permanentemente desleal, sin que ninguna Alta Institución moviera un dedo por evitarlo.

Esa deslealtad se ha manifestado en su sectario y tendencioso sistema educativo, en la permanente manipulación de la televisión pública, en la apertura de embajadas, en las continuas ofensas institucionales al nombre de España, en la tergiversción de nombres y pasajes históricos. Actualmente la muy ¿democrática? Generalitat de Catalunya desobecede sentencias judiciales sin que hayan saltado las alarmas del Estado…, nunca pasa nada.

Se les ha permitido manga ancha creyendo que era mejor no llevarles la contraria… ¿Qué medios y cuánto tiempo ha empleado el Estado en contrarrestar esa manipulación informativa? ¿Por qué no se ha evitado que el sistema educativo manejase a los niños, qué indefensos son, para orientarlos políticamente? ¿Por qué el Estado ha permanecido estúpidamente inactivo durante tantas décadas?

¿Por qué España alimenta a sus enemigos? Los gobernantes, todos, de todos los partidos, han cedido creyendo que alguna vez se darían por satisfechos y terminaría su pulso, ése que van a ganar tarde o temprano, al Estado. Presidentes de diferentes gobiernos han facilitado leyes, por ejemplo impositivas, que marcaba Pujol, ha pasado una y otra vez, sin que por ello haya jamás cesado el «Espanya ens roba».

En los años de la Transición se dividió a Castilla en varias regioncillas para desactivar su influencia en el resto de España, fue una exigencia catalanista a cambio de votar «Sí» a la Constitución. ¿Quién salió ganando? Aznar habló catalán «en la intimidad» cuando necesitó los votos de los catalanistas para ser presidente del gobierno; Zapatero prometió aceptar el nuevo Estatut que saliese del Parlament como saliese del Parlament.

Hoy Rajoy y Mas siguen negociando a escondidas. ¿Qué? Y sobre todo, ¿quién lo va a pagar, quién se va a responsabilizar? Y qué más da, España seguirá votando a PP y PSOE durante décadas.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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