Los periodistas de EFE en Oriente Medio, responsables de informar sobre 14 países clave, han llegado al límite. A partir del próximo miércoles 18 de febrero, se declararán en huelga para protestar por unos salarios que apenas alcanzan los 1.000 euros netos mensuales de acuerdo a Vozpópuli, situación que se ha visto agravada por la reciente aplicación de retenciones fiscales y por la necesidad de cubrir gastos como permisos de residencia con su propio dinero. Esta rebeldía surge en un contexto de desorden general dentro de la agencia pública de noticias, dirigida por Miguel Ángel Oliver, quien fue secretario de Estado de Comunicación durante el mandato de Pedro Sánchez.
El desencadenante de esta situación se produjo en abril de 2025, cuando EFE comenzó a retener impuestos que anteriormente no aplicaba, a pesar de las advertencias internas y externas sobre irregularidades durante más de diez años. Los trabajadores han denunciado que no cotizan en España, carecen de pagas extra y viven en «precariedad extrema». Mientras tanto, la alta dirección se benefició con 650.000 euros en bonus en 2024, un año marcado por unas pérdidas que ascienden a 18 millones de euros. Para 2025, se prevén más números rojos y no hay rastro del Plan Estratégico que Oliver presentó hace más de un año como solución.
Promesas incumplidas y gestión criticada
Miguel Ángel Oliver, quien asumió la presidencia a finales del año 2023, prometió en septiembre del año siguiente ante el Congreso avanzar en el Convenio Colectivo, actuando con «buena fe y compromiso empresarial». Sin embargo, nada ha cambiado. UGT ha expresado su preocupación por la falta de información respecto a si el Plan Estratégico ha sido siquiera aprobado por el accionista. Fuentes sindicales indican que situaciones similares están ocurriendo en Estados Unidos, donde también hay empleados lidiando con condiciones laborales precarias.
El descontento va más allá del tema salarial. La agencia, considerada una de las cinco más grandes del mundo, arrastra un historial de mala gestión. Oliver no ha conseguido sacar a la empresa del déficit financiero y ahora se enfrenta a una huelga que podría expandirse. Es curioso pensar que mientras los altos directivos celebran con bonus, los corresponsales que trabajan en zonas conflictivas deben asumir el costo de sus visados. Un contraste irónico en tiempos donde la crisis informativa es palpable.
Para ilustrar la magnitud del problema, aquí están algunos datos relevantes:
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Salarios Oriente Medio | Menos de 1.000 € netos/mes + gastos privados |
| Bonus cúpula 2024 | 650.000 € repartidos |
| Pérdidas 2024 | 18 millones de euros |
| Pérdidas estimadas 2025 | Confirmadas, sin plan de salvamento |
| Promesas incumplidas | Plan Estratégico y Convenio Colectivo |
Antecedentes explosivos
La delegación en El Cairo lidera esta protesta, pero el descontento es sistémico. Durante años, EFE ha ignorado riesgos fiscales, dejando a sus trabajadores como rehenes. Sindicatos como UGT exigen transparencia mientras la dirección permanece silenciosa. Esta huelga podría extenderse e incluir tensiones similares en otras delegaciones.
