Julia Navarro – Escaño cero – Una perla con espinas


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

No es fácil para un país como España relacionarse con Cuba. Es demasiado intensa la carga emocional por el pasado reciente, para que esas relaciones tengan la distancia que deberían. La última del régimen castristas ha sido expulsar a un eurodiputado, el socialista Luis Yánez, un «pata negra» del socialismo español. Yáñez viene criticando al régimen cubano, o mejor dicho, viene señalando lo evidente: que en Cuba no hay libertad.

Hay quienes critican que el gobierno, y el ministro Moratinos en concreto, no haya adoptado medidas contundentes para responder a la afrenta de la expulsión. Yo no dejo de darle vueltas a qué es lo que realmente el gobierno puede hacer en una situación así y no se me ocurren más que medidas diplomáticas, que a la postre todo el mundo sabe que tampoco es que sirvan para más allá de mostrar enfado y malestar. Aunque coincido con quienes defienden que nuestro gobierno no puede permanecer impasible y tímido ante el comportamiento matonista del régimen cubano.

Por otra parte es evidente que no vamos a romper relaciones diplomáticas con Cuba, ni que tampoco el gobierno va a hacer nada que ponga en peligro el entramado comercial y empresarial español en la isla ni va a dar pasos atrás que suponga perder posiciones, me refiero a que España pierda posiciones, para cuando Fidel Castro muera y Cuba comience su propio camino hacia la democracia. Porque eso sucederá más pronto que tarde dada la edad de Fidel Castro, y ese día, por más que Raúl Castro intente reprimir con fuerza cualquier brote opositor no podrá evitar que el pueblo cubano recobre su libertad.

Pero sobre todo el régimen castrista de lo que se aprovecha es de saber que hagan lo que hagan España nunca va a ir más allá de la protesta diplomática. Los Castro vienen haciendo desaires y plantando cara a los distintos gobiernos de España, a todos, incluidos a los socialistas, y siempre les ha salido gratis y quizá sea hora de que no les salga tan gratis.

A Cuba le llaman la perla del Caribe y es una curiosa perla con espinas. Las espinas no son otras que el régimen terrible que sufren los cubanos: una dictadura feroz que será recordada como la peor de las pesadillas el día en que mueran los Castros.

Si, un día Fidel tuvo razón cuando bajo de Sierra Maestra para acabar con el régimen corrupto de Batista y de los gansters de Chicago. Por eso su pecado aún es mayor por haber matado la libertad y la esperanza convirtiendo a Cuba en un campo de concentración, porque eso es lo que es un país que no permite a sus ciudadanos irse cuando quieren.

Curiosamente Fidel y quienes lucharon por devolver la libertad a los cubanos se la terminaron arrebatando y pisoteando sus derechos y dignidad. Pero ya digo que el día en que Fidel muera no quedara nada.

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