Si todos los adjetivos descalificatorios,
Que recoge el diccionario, desde la A, (abanto,
El Rajoy), hasta la V, (vil, tal que el Zapatero),
Y entre ambos, la F, (felón como Fernando
Séptimo), no son tan solo envoltorios
De su personalidad, que la cubren con un manto
De ignominia y desfachatez, pues decencia cero,
Sino partes esenciales de la misma, cuando
Se adosan al tal Pedro Sánchez Pérez-Castejón,
Con el Presidente de España topamos más pendón;
Pendón, además de un comportamiento indecoroso,
Como sustantivo, es igualmente un insulto,
Con el que este calzonazos se identifica,
Pues también como ignorante no tiene precio;
Todas sus faenas, sin excepción, son de acoso
Y derribo de la dignidad, rindiendo culto,
Exclusivamente, a quien, por poner una pica
En la Moncloa, se quedan en la puerta por necio;
Sí, así es el Presidente del Gobierno de España,
Y es por lo que todo el mundo le está dando caña;
Si se le deja hacer lo que le viene en gana,
A jodernos toca, ¡leches!, con este tarambana,
Para quienes no son sus fieles, santo sin peana,
Badajo de madera sin torre ni campana,
Y para los que sí son, ¡coño!, … ¡les ha salido rana!.

