Hace algún tiempo ví en internet un curriculum “abreviado” de don José Luis Ábalos Meco, creo recordar que de 88 páginas, donde se presentaba como un gran experto en cooperación, sobre todo con Hispanoamérica, y entre otras cosas, decía que había cursado estudios de Derecho en la Universidad de Valencia.
A primeros de 2025 –y estamos a mediados de octubre-, envié un atento escrito al Decanato de la Facultad correspondiente, al amparo de la ley de transparencia, solicitando acceso a los datos de su expediente académico, cursos y/o asignaturas aprobadas, etc.
La Facultad no se dignó acusar recibo ni darme contestación alguna, optando por el silencio administrativo, por lo que, pasados varios meses, envié una carta de queja a la señora Rectora de Valencia, quién tampoco se molestó en contestar nada, si bien es cierto que el 28 de julio de 2025, la Secretaria General de la Universidad de Valencia desestimó el acceso a la información solicitada, basándose en un informe de su Servicio Jurídico, del que tampoco me facilitaron copia, situándome en una total indefensión…
Eso sí, me decían que podía reclamar al maestro armero, como se decía en el Ejército, en este caso al Consell de Transparència, y diciendo que el señor Ábalos Meco se opuso a que pudiera acceder a esa información (tampoco enviaron copia de su oposición, para ver en que se fundaba, etc.), ya que al parecer la ley valenciana de transparencia exige el permiso previo del interesado o afectado.
Es sorprendente que cada autonosuya dice su propia ley de transparencia, a cual más restrictiva del derecho a la información.
¡No me extraña que Valencia sea la capital española, y europea, casi mundial, de la falsificación de títulos universitarios!
Si bien es cierto, en honor a la verdad, que el señor Ábalos Meco no decía que era licenciado, graduado o doctor en Derecho, sino que “había cursado estudios de Derecho en la Universidad de Valencia”.
Como tengo por costumbre acabar lo que empiezo, en agosto de 2025 formulé la reclamación correspondiente ante el Consell de Transparència, y cuál ha sido mi sorpresa cuando he recibido la sorprendente, estrafalaria y kafkiana, contestación siguiente:
“Me conceden un plazo de diez días para subsanar la solicitud, aportando los siguientes datos:
Formulario de reclamación ante el Consejo Valenciano de Transparencia debidamente cumplimentado y firmado, el cual podrá encontrar a través del siguiente enlace: hay un montón de datos, que omito copiar, para no aburrirles en exceso.
(Parece ser que son incapaces de entender un simple recurso, hecho por un jurista, y Abogado en ejercicio, creo que con sencillez y claridad).
Justificante de presentación de la solicitud de acceso a información pública de fecha 3 de abril de 2025 ante la Universidad de Valencia.
Resolución de fecha 28 de julio de 2025, de la Secretaria General de la Universidad de Valencia, por la que se desestima el acceso a la información solicitada.
Justificante de la fecha en la que se recibió la resolución denegatoria que según manifiesta en su escrito, fue el día 1 de agosto de 2025”.
¡Y menos mal que no me piden una tasa de 10.000 (diez) euros, como forma de disuadir a los potenciales reclamantes!
Excuso decirles que todos esos documentos y datos, acuses de recibo de las cartas correspondientes, etc., estarán en el expediente administrativo de la Universidad de Valencia, y solo hace falta pedir copia testimoniada de esa documentación para acceder a ellos…
Yo no acostumbro tener un Notario en mi casa, que levante acta de todos los escritos que recibo o envío, aunque, al paso que vamos, y con esta transparencia opaca del gobierno central y de las autonosuyas, no a ser necesario.
En fin, no les molesto más… Que hagan lo que quieran, y con su pan se lo coman. ¡Yo no voy a perder más el tiempo con este asunto!
Creo que el señor Ábalos Meco tiene problemas más importantes, y los enchufados en el Consell ese, pueden seguir disfrutando de su pesebre, sin hacer nada de provecho, ni al servicio real, útil y necesario de los ciudadanos, que les pagamos la soldada.
¡Viva Valencia, capital de los curriculums y titulaciones universitarias falsas!
¡Y Viva el Día del Pilar, Patrón de la Hispanidad, de la Guardia Civil, y de Zaragoza, la ciudad en la que vivo, gracias a Dios y a la Virgen del Pilar!
