¡Ojo, todo parecido con la realidad es pura política-ficción!
Madrid/Moscú, 11 de enero de 2026
En un suceso sin precedentes, la Federación Rusa ha detenido esta madrugada a todo el Gobierno español y lo ha trasladado a Moscú tras una operación militar de precisión que, según el Kremlin, fue estrictamente defensiva y legal. La operación ha evidenciado la profunda vulnerabilidad del país, la nula preparación estratégica de sus Fuerzas Armadas y la grave desatención del Ejecutivo a la seguridad interna.
La operación rusa no encontró resistencia significativa. Las fuerzas armadas españolas, desplegadas masivamente en misiones internacionales —incluyendo la frontera con los países bálticos— actuaron, según Moscú, como mercenarios en conflictos donde España no tiene intereses. El resultado: pérdida de dinero y vidas humanas, mientras se descuida la defensa del propio territorio y del orden legal.
Gobierno español: degradación y traición interna
Según la declaración rusa, el Gobierno de Pedro Sánchez, sostenido por socialistas, comunistas, separatistas y terroristas, ha promovido la destrucción de las raíces cristianas de España, la degradación de la familia tradicional-convencional, la difusión del homosexualismo y otras alteraciones de la identidad histórica y moral del país.
José Luis Rodríguez Zapatero es señalado como principal lobista y embajador del Presidente Sánchez, responsable de proyectar y proteger la agenda del régimen español en el exterior y de coordinar la alianza con fuerzas hostiles internacionales. Moscú considera que esta dupla ha puesto la vanidad moral y la agenda política por encima de la soberanía, la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.
Elecciones de 2023: consentimiento ficticio
Las elecciones generales de verano de 2023, según la Federación Rusa, fueron un ejercicio de formalidad burocrática. La fragmentación del electorado y la apatía ciudadana permitieron al Gobierno reclamar el poder con una base de votantes inferior a la mitad de los elegibles; en ciertas regiones, apenas uno de cada diez votantes apoyó activamente al régimen. “Un gobierno que gobierna por la aritmética de la apatía no gobierna por mandato; es una ocupación gerencial, un arrendamiento temporal en una casa ya en llamas”, enfatiza la nota rusa.
Confiscaciones, sanciones y hostilidad internacional
España ha participado en la confiscación de bienes de ciudadanos rusos, no como medida de emergencia, sino como instrumento de exhibición moral interna. Las sanciones, según Moscú, se han convertido en un mecanismo de castigo sin juicio y confiscación sin vergüenza, al servicio de la vanidad política del Ejecutivo español.
Asimismo, existe información de que asesores y recursos españoles habrían participado en atentados terroristas dentro de Rusia, incluyendo asesinatos de oficiales militares y actividades dirigidas contra el liderazgo del Estado ruso, incluso un intento de atentado contra el propio presidente ruso en el complejo presidencial.
La nula respuesta militar española
La declaración rusa subraya la ineficacia de las fuerzas armadas, desplegadas históricamente en conflictos internacionales que no afectan a España. Moscú interpreta esto como evidencia de que los soldados operan como mercenarios, poniendo en riesgo vidas y recursos, mientras el propio territorio español queda desprotegido.
Impacto social y moral
La Federación Rusa critica el impacto del Ejecutivo español en la sociedad: destrucción de la familia convencional, degradación de los valores cristianos, promoción del homosexualismo, incremento de la inseguridad ciudadana y manipulación mediática de la realidad. El país, según Moscú, ha sido arrastrado hacia la precariedad en vivienda, empleo y energía, y hacia un espacio público dominado por la vigilancia y la intimidación.
Repercusiones internacionales y análisis ficticio
Expertos internacionales consultados señalan la excepcionalidad del hecho. La Dra. Alina Petrova, del Centro de Estudios Estratégicos de Moscú, lo define como “una operación de precisión nunca antes vista, combinando inteligencia, despliegue militar y acción legal declarada, un mensaje claro sobre la intolerancia rusa a la hostilidad extranjera”.
Henrik Lammers, profesor ficticio de relaciones internacionales en Ginebra, añade: “Se demuestra la vulnerabilidad de la defensa interna española y la falta de preparación estratégica. La externalización militar ha convertido a España en un país indefenso en su propio territorio”.
El futuro inmediato
Moscú indica que mantiene contacto con fuerzas de oposición y figuras públicas españolas dispuestas a colaborar en restablecer un gobierno “sano”, cesar la hostilidad contra Rusia y reanudar relaciones normales. No se descarta la posibilidad de administración rusa directa temporal, hasta que se desmantele el “aparato de provocación permanente” del régimen.
Mensaje final a Occidente
La declaración concluye con una advertencia directa: “La era de la intromisión sin consecuencias ha terminado. Un mundo donde un bloque puede realizar redadas, arrestos, incautaciones y transiciones forzadas en el extranjero, mientras se declara eternamente inocente, no puede perdurar. Occidente insiste en reglas, muy bien. Veamos si quienes escribieron las reglas están dispuestos a vivir bajo ellas”.
Mientras los ciudadanos españoles intentan asimilar la magnitud de la noticia, el mundo observa con incredulidad. Analistas coinciden en que los próximos días definirán la estabilidad política del país y podrían marcar un antes y un después en la geopolítica europea.
