Acabó el año 2025 con un sabor más que agridulce… amargo, porque una mayoría de los españoles creó que no podemos calificarlo como un buen año en ningún aspecto. Ni el aspecto político, ni en el social, ni en el sanitario, ni en el económico, aunque se empeñe el gobierno en sacar pecho con la ‘macro economía, sin nombrar por cierto la ‘macro deuda’ que rondaba en el tercer trimestre del pasado año los 1,8 billones de euros… y subiendo, lo que supone el 104,2% del PIB.
Pero como decía la canción de Serrat “…eso no se dice, eso no se hace, eso no se toca…”
¡La deuda ni la nombran!
Y es que la macroeconomía no es un indicativo de un resurgir ni una señal de mantener una situación económica boyante, máxime tratándose de este País con un récord de jóvenes parados (25%) y con la mayor cifra anual de paro en la UE que, según datos oficiales, es (11%) siendo la media en Europa del 5,9%.
¿De qué presumen entonces y por qué lo hacen al ofrecer ‘puntualmente’ el número de afiliados a la S.S.?
¿Juegan con la afiliación temporal de los llamados ‘fijos discontinuos’ o con el aumento de contrataciones en Navidades o en verano?
Seguimos viviendo en un país con un alto porcentaje de paro, sostenido con distintos tipos de ‘subvenciones’ o ‘ayudas’ que palian solo en parte y solo temporalmente la penuria económica de miles de familias que dedican más del 40% del sueldo a gastos dedicados exclusivamente de alquiler o hipoteca de su vivienda, con el dato escalofriante de que 12,5 millones de ciudadanos viven en riesgo de pobreza extrema.
De seguir así pronto será aplicable el dicho de… “Pan para hoy y hambre para mañana”.
Vemos como jóvenes con carrera universitaria terminada, con un máster accesorio y brillantes currículos, optan a trabajos mil euristas y en muchos casos sin relación con su carrera, lo que causa frustración y desánimo, como ponía de manifiesto en uno de sus artículos un reconocido y brillante escritor y articulista español: “Estamos engañando a nuestros jóvenes haciéndoles creer que la solución es estudiar carreras que a la postre no les van a asegurar una salida laboral”.
Pues visto lo visto no estaba exento de razón, porque la planificación es deplorable y llama la atención como en algunas carreras los graduados (antes licenciados) se las ven y se las desean para trabajar en cometidos propios de esos conocimientos que con sacrifico económico de su familia y con mucho esfuerzo y dedicación por su parte han conseguido.
Sin embargo y en contraposición a esto actualmente hay un déficit de personal sanitario (médicos, enfermeras/os, técnicos en aparatos de diagnóstico, etc.) sin que tengan en cuenta que formar un médico especialista supone una media de 9 a 10 años y que al terminar este periodo no se les asegura una colocación inmediata ni mucho menos fija, eso por no hablar de la fuga de ellos a otros países en donde el prestigio, las condiciones laborales y las retribuciones son infinitamente mejores.
¿Verdad señora -Mónica García- ministra de sanidad?
Parece que ‘su comunismo’ no funciona para sacar adelante este importante Ministerio.
¿Para que tantos ministros y tanto ‘asesores’ si entre todos no han sido capaces de planificar el futuro laboral en consonancia con el número de estudiantes y oferta de carreras que generen unas mínimas garantías de empleo?
Pero lo que no cabe duda es que en el pasado año 2025 se han batido varios récords, veamos…
*Récord de políticos socialistas y miembros del gobierno que han sido imputados, pendientes de juicio y algunos de ellos ya encarcelados.
*Récord de injerencias del poder Ejecutivo (gobierno) en el poder Judicial, con inhabilitación del Fiscal General del Estado tras ser juzgado por el Tribunal Supremo por ‘filtración de datos confidenciales’ cuyos fines eran claramente políticos contra la oposición.
*Récord de subida de impuestos Subida del IRPF un 10,1%
Subida del IVA un 9,3 %
Subida Impuesto de Sociedades un 5,9 %, lo que ha supuesto un suculento récord de recaudación por impuestos de 325.000 millones de euros (7.000 millones de euros más que el año anterior) y subida de los productos de primera necesidad -cesta de la compra- cuya subida global fue del 3% en 2025 pero que se han disparado hasta un 45,6% durante el periodo 2019-2025 con este gobierno que se auto califica como ‘solidario’ y ‘progresista’.
*Récord en inmigración ilegal -37.000- entre Canarias y Baleares, a pesar de haber disminuido un 46,4% con respecto al 2024. En los últimos 5 años se ha experimentado un insostenible aumento en la entrada de población extranjera de 2,5 millones de personas.
*Récord en ineficacia de control de mujeres asesinadas por violencia de género (99 en 2025) de las que el gobierno achaca sólo ‘46 a violencia machista en el hogar’, siendo variadas las nacionalidades de los agresores y agredidas con resultado de muerte. Especial relevancia tuvo la ‘inutilidad de las pulseras de seguimiento’ adquiridas por el gobierno, cuyos fallos propiciaron que los maltratadores pudiesen acercarse a sus víctimas provocando el pánico de estas por su indefensión.
No hemos visto a las mujeres con cargos gubernamentales y demás votantes de izquierda manifestarse para condenar los regímenes machistas y opresores cuyas mujeres son incluso asesinadas por no respetar imposiciones en la forma de vestir o manifestarse en contra de el régimen.
*Récord de cinismo y manipulación ideológica el detectado en colectivos de PSOE, Sumar, UP y demás partidos de izquierda que participaron en la ‘vergonzosa excursión lúdico festiva’ en barcos de la “Flotilla de la Libertad” fletada con la excusa de “llevar alimentos y medicación”a la franja de Gaza, lo que resultó ser una falsedad ya que la mayoría no llevaban nada útil. A pesar de la prohibición del ejército israelí fueron llegando y siendo detenidos, filiados y tras una corta estancia fueron puestos en libertad en varios días sucesivos, para trasladarlos a España en aviones fletados y pagados por el gobierno a cargo del erario público, es decir de nuestros impuestos.
Lo cierto es que cada vez es más palpable y generalizado el ambiente crispado de una gran parte de los ciudadanos de este País que piden un cambio y depositan -depositamos- la esperanza de este, en el presente año 2026.
Feliz año y suerte… a los que se la merezcan.
