La (in)justicia belga
El caso es tan claro que hasta se ha dado cuenta esa ministra tan peculiar que tenemos, la de Cabra digo. También era del mismo lugar Solís, que era conocido como la sonrisa del Régimen. Una vez preguntó: ¿para qué sirve el latín? ¡Para que los de Cabra se llamen egabrenses!, le contestaron. La cuestión es que ella ha recordado la obligación que tiene Bélgica de entregar a Puigdemont y ha advertido al gobierno de ese país que el hecho de cumplirla puede consecuencias en las relaciones entre ambos países. El abogado del prófugo, etarra que medra en Bélgica y ...