Hablemos en serio de Echenique
Fijémonos en que sus jefes no salen nunca a defenderlo, de donde cabe deducir que se limitan a comprobar que hace su trabajo, que básicamente consiste en hacer el ridículo día sí y día también. Y ahora pensemos en las posibilidades que tiene de conseguir un sueldo igual en otro ámbito. Pensemos ahora en sus jefes. Ese Pablo Iglesias que ha pedido que echen de su trabajo a locutor por utilizar una frase habitual en las retransmisiones deportivas. Cuando son equipos españoles los que juegan, no dice nada, pero esta vez ha aprovechado que se trataba de la selección de ...