Sánchez en Davos
Parece mentira que Sánchez, después de haber demostrado hasta la saciedad que no tiene ningún respeto por su propia palabra, hasta el punto de que le ha arrebatado el título de Felón al propio Fernando VII, ahora pretenda que los inversores internacionales confíen en él. Entre ellos, Mohamed Ben Salman, príncipe de Arabia Saudita, con quien el impresentable Iglesias quiere que rompa relaciones, pero que, en cambio, las estreche con Maduro y Jamenei. No cabe duda de que pretende la ruina de España, porque en ese caso le resultaría más fácil implantar un régimen como el actual de Venezuela. Una ...