Rodrigo Lanza, condenado a cinco años de cárcel
La costumbre de imitar todo lo que viene de fuera, sin llevar a cabo previamente un detenido estudio sobre su conveniencia, no puede traer buenas consecuencias. En este caso se trata de los juicios con jurado popular, puestos de moda por el cine. Para introducirlos en España se utilizó un argumento falaz: se trataba de involucrar a la sociedad en la administración de la justicia. Es falaz porque la sociedad está perfectamente involucrada a través de los profesionales de justicia. Por algo es que el inocente prefiere ser juzgado por un juez profesional, acostumbrado a ver casos, a dejar de ...