La Corona, nuestra última esperanza
Colau, ese esperpento con el que los barceloneses, ayudados por Manuel Valls, quisieron castigarse eligiéndola como alcaldesa, ha dicho que la Monarquía no sirve para nada. Ese ya es un argumento suficiente para explicar su necesidad y conveniencia. Todos los indeseables que están ensuciando la política española, mientras cobran de los españoles, intentan socavar su prestigio, señal inequívoca de que ven en el Rey un dique contra sus intenciones de hacer el mal. Pues sí que sirve el Rey. Con aquel discurso del 3 de octubre logró frenar la traición de Pedro de la Preveyéndola a los españoles, devolviéndolo a ...