Él dice que no.
Que está harto de tanto politiqueo, pero se llevó un zurrón de pasta e hizo, lo que querían los sicarios de Sánchez.
José Mota conmemoró sus 25 años de especiales en RTVE con El juego del camelar, una sátira de El juego del calamar donde los políticos luchan por votos a través de pruebas absurdas.
A pesar de lograr un 34,6% de share y más de 3,5 millones de espectadores (mejor dato desde 2018), el programa recibió duras críticas por su calidad: muchos lo tildaron de cutre, repetitivo, rancio y muy por debajo del nivel al que nos tenía acostumbrados Mota, con chistes vistos en ediciones anteriores y un exceso de política que lo hizo «infumable» para gran parte del público.
El formato se centraba en desafíos como 1,2,3, te imputo otra vez, donde Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y Yolanda Díaz esquivaban sobres y mordidas para no caer ante una jueza gigante.
Otro desafío fue el juego de las sillas por escaños, donde participó Isabel Díaz Ayuso, además de sesiones en el Congreso donde Sánchez afirmaba: «No pienso irme porque no hay mejor sitio que La Moncloa».
Por primera vez, Mota imitó a Óscar Puente, lanzando ideas descabelladas como «Estate quieto ahí» para evitar retrasos en trenes o la prohibición de los lunes.
🔴 José Mota: “El hundimiento”
Como dinamitar una carrera profesional en dos minutos y veintiséis segundos: otro estómago agradecido con n la lista negra
QUE PENA Y VERGÜENZA pic.twitter.com/ijjN129zas
— Doctor Tricornio (@Doct_Tricornio) January 3, 2026
El sketch que divide a España
El momento más comentado fue un sketch de dos minutos en el que Mota atacaba frontalmente el discurso antiinmigración ilegal de VOX.
Este segmento fue aplaudido por sectores progres y la tropa periodistica de la Brunete Pedrete, pero desde la derecha se vio como un ataque sesgado para «guardar a los que le pagan» en TVE pública.
La gran polémica surgió por la censura explícita de RTVE: según fuentes como OKDIARIO y Periodista Digital, la dirección de la cadena vetó cualquier imitación o referencia a José Luis Ábalos, Koldo García y Santos Cerdán, implicados en graves casos de corrupción del PSOE.
Estos nombres, protagonistas de los mayores escándalos de 2025, brillaron por su ausencia, mientras sí se parodiaba a otros como Óscar Puente o figuras de la oposición.
José Mota, en una entrevista posterior, aceptó no incluirlos por decisión propia: «Sí que es verdad que he obviado el lado personal, pero porque a mí no me apetece«.
Negó presiones directas («Jamás he recibido un comentario para quitar algo«), pero admitió estar «cansado de darle vueltas al chocolate de la política» y que evita lo personal en sus parodias.
Lo que dijo José Mota con Marta Flich y Gonzalo Miró tras la emisión
Días después, el 2 de enero de 2026, Mota acudió al programa Directo al grano de RTVE, presentado por Marta Flich y Gonzalo Miró, para hablar del especial. Ante la pregunta directa de Flich: «¿Alguna vez algún personaje te ha presionado o alguien te ha dicho ‘ten cuidado con esto’?«, Mota respondió: «No, he tenido la suerte de que no. Si te refieres a esta casa, yo no he tenido eso«. Insistió en que siempre focaliza el «desempeño público» y que obvia lo personal «porque a mí no me apetece«.
También confesó estar «un poco cansado de darle la vuelta al chocolate de la política» y necesitar «descargar por otro sitio«, sugiriendo un posible cambio de rumbo en futuros especiales. Gonzalo Miró elogió el sketch anti-Vox, mientras el presidente de RTVE, José Pablo López, lo compartió diciendo: «Está molestando. Eso es que está sanando«.
En resumen, El juego del camelar triunfó en audiencia pero decepcionó por su baja calidad, su sesgo político y la censura que evitó tocar los escándalos del Gobierno. Mota defendió su libertad, pero su aceptación de no incluir a Koldo, Ábalos y Cerdán alimentó las acusaciones de alineamiento con el poder público.
La Sexta hace una descripción dantesca del centro penitenciario de Brooklyn donde ingresará Nicolás Maduro.
El infierno en la tierra, lo llaman.
Por lo que sea no les pareció tan mal El Helicoide en Caracas, el mayor centro de torturas de Hispanoamérica.pic.twitter.com/CVKVtpQHMf
— Guaje Salvaje (@GuajeSalvaje) January 4, 2026
Censura confirmada
Desde TVE se instruyó a Mota para evitar mencionar a Koldo García, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, buscando prevenir controversias relacionadas con el Gobierno.
Su ausencia alimentó acusaciones sobre un sesgo y alineación con el poder establecido. En Directo al grano del 2 de enero, junto a Marta Flich y Gonzalo Miró, Mota negó haber recibido presiones: «No, he tenido la suerte de que no. Si te refieres a esta casa, yo no he tenido eso».
Afirmó que su enfoque se centra en el «desempeño público» dejando lo personal a un lado. Reconoció estar cansado: «Estoy un poco cansado de darle la vuelta al chocolate de la política y necesito descargar por otro sitio», insinuando así posibles cambios futuros.
En entrevistas anteriores, Mota defendió su libertad creativa: «Esté el Gobierno que esté, jamás he recibido un solo comentario para quitar algo».
Tiene planeados 80 sketches pero solo seleccionan 20, priorizando la crítica social con humor reparador. Colaboradores como Santiago Segura, Manuel Tallafé o Javier Losán participaron en el proyecto; sin embargo, muchos consideraron que el resultado fue decepcionante por repetitivo y poco elaborado, quedando por debajo del nivel habitual del cómico.
Curiosidades y datos sorprendentes
- 25 años en Nochevieja: 8 junto a Cruz y Raya, 17 como solista. Ha sobrevivido a todos los gobiernos.
- Primer Óscar Puente: Ideas como mover los lunes a jueves para reducir retrasos.
- Final impactante: Los políticos no dicen «dimito,» pero un ciudadano como Lope de Vega sí: «Lo que no tengas de grande, que no te falte de noble».
- Canción corrupta: Parodia de Espresso Macchiato con letras como «corruptore, corruptore. Quiero estar forrato».
- Audiencia histórica: Líder indiscutible pese a las críticas; logró un share notable en RTVE.
Reacciones más comentadas
A continuación se presenta un ranking sobre las reacciones en redes sociales:
- Exceso de política: (mayoría) «Impropio para TV pública».
- Baja calidad: «Rancio y caduco».
- Sketch sobre inmigración: Aplausos por ser anti-Vox, pero también ataques por sesgo.
- Ausencias censuradas: No aparecen ni Koldo ni Ábalos ni Cerdán.
- Éxitos puntuales: Las parodias sobre Trump y eurovisión lograron salvar la situación.
A lo largo del tiempo, siempre ha priorizado el bienestar emocional; sin embargo, este especial, debido a sus ataques hacia la derecha y omisiones selectivas, deja un regusto amargo. ¿Tomará otro rumbo o seguirá camuflándose? La polarización parece estar más viva que nunca.

