Por José María Arévalo

(La nueva financiación sube en CyL 6 veces menos que la media)
Todavía no está cerrado el tema pero ya empezaban a principio de año a pronunciarse los responsables de las comunidades autónomas, también de la nuestra. La prensa local titulaba estos días: “La nueva financiación pasa de largo en Castilla y León. Mañueco denuncia «el mayor ataque del Gobierno» a la Comunidad, mientras el PSOE avala la propuesta y Sen sostiene que la Comunidad «no está en posición de desventaja estructural». Son titulares de El Día de Valladolid.
CyL -continuaba el artículo-, la cuarta con menor subida de entregas a cuenta en 2026. Mañueco: “Esta financiación es el mayor ataque a la Comunidad». La Junta denuncia que CyL recibirá 17 veces menos que Cataluña. El PSOECyL defiende que CyL «gana» con la nueva financiación. La Junta anuncia acciones legales contra el pacto Sánchez-ERC. Carlos Martínez defiende el pacto Sánchez-ERC de financiación
Carriedo: «No suena bien la reforma de la financiación»
El nuevo modelo de financiación autonómica presentado este viernes por el Gobierno de España vuelve a pasar de largo en Castilla y León, que se ve relegada a la cola del país en el reparto de nuevos recursos. Tanto es así que la Comunidad apenas araña el 1,3 por ciento de los 21.000 millones de euros extra que repartirá el Ministerio de Hacienda según las variables del renovado sistema que todavía tiene mucho camino por recorrer antes de su aprobación. En total, Castilla y León recibirá 271 millones de euros más al año –1.355 en el periodo 2027-2031–, muy lejos de los, por ejemplo, 1.248 millones de euros que percibirá de más una comunidad similar como Castilla-La Mancha –más de 6.200 en el próximo lustro–. Una cifra que tampoco sirve para superar los 391 millones de euros anuales de «infrafinanciación» que el Consejo de Cuentas de Castilla y León estimó en 2021 que sufre la Comunidad.
Solo La Rioja y Asturias, más Cantabria y Extremadura que incluso salen en negativo, salen peor paradas que Castilla y León con un nuevo modelo que para la Comunidad supondría mejorar un 1,83 por ciento los recursos que percibe del Estado, cuatro veces menos que la media autonómica (13,3%) y cinco veces menos que Cataluña (15,51%). Traducido a términos individuales, el reparto evidencia el desequilibrio: según los datos, el nuevo modelo asigna 425 euros por habitante más a la media de las comunidades, 576 euros más a Cataluña, 586 a Castilla-La Mancha, o casi 750 más a Murcia, frente a apenas 112 euros por ciudadano en Castilla y León.
Números que hacen presagiar un nuevo choque político y judicial entre el Gobierno y la Junta de Castilla y León, que este jueves ya anticipaba «una ofensiva legal en el Tribunal Constitucional» contra este nuevo modelo. «Más recursos, reglas justas y reconocimiento de singularidades», defendía por su parte la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
En Castilla y León el encargado de defender la propuesta fue el delegado del Gobierno, Nicanor Sen, que subrayó que el nuevo modelo «no sitúa a Castilla y León en una posición de desventaja estructural» y que supondría «más recursos y más igualdad». Durante su comparecencia evitó no quiso valor «si es justo o no» que Castilla y León solo crezca un 1,83%, y se limitó a señalar que se trata «de un primer borrador» y pidió «no quedarse con las grandes cifras»: «No se trata de considerar el reparto justo o injusto, sino de considerar la realidad, que es que Castilla y León contaría con 271 millones más al año». En cualquier caso, emplazó a la Junta a sentarse a negociar con el Ministerio en el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera.
«Es inaceptable»
Enfrente, Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León, no dudó en calificar el nuevo modelo de financiación autonómica como el «mayor ataque del Gobierno de España a Castilla y León»: «Castilla y León no entra en los planes de futuro de Sánchez. Para que lo entiendan, tenemos el 20% de la superficie del país y el cinco por ciento de la población, pero vamos a recibir apenas el uno por ciento de los nuevos fondos». A su juicio, el debate no debería centrarse en quién recibe más, sino en si el sistema permite prestar los servicios públicos «con la misma calidad, vivan donde vivan los ciudadanos». Propuesta que según el dirigente autonómico «ni es justa, ni atiende al territorio; ni lo que es más preocupante: no atiende a quienes viven en ese territorio, sino solo a intereses partidistas».
En la misma línea se expresó el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, que tachó de «inaceptable» que a Castilla y León le correspondan solo 271 millones de los más de 20.000 adicionales del sistema. El portavoz de la Junta denunció que el modelo avanza «al gusto de los partidos separatistas» y lamentó la diferencia entre los 4.700 millones asociados a los acuerdos con fuerzas independentistas y la asignación prevista para la Comunidad. «Pagamos más, recibimos menos y además se nos pide que aplaudamos», resumió, antes de reclamar que la negociación vuelva «a empezar desde cero y en condiciones de igualdad».
El PSOE lo avala: «CyL Gana»
Visión que no comparten desde el PSOE de Castilla y León, que defendieron el nuevo modelo y destacaron que «Castilla y León y Cataluña ganan con este nuevo sistema». Su secretario general, Carlos Martínez, reprochó a la Junta que convierta la financiación en un escenario de confrontación permanente, y reclamó dejar de «estar en la pelea y el agravio permanente con Cataluña».