(o “¿Debe dimitir mi señoría de su cargo de Pesetificador Mayor del Reino, estando la cosa ´sub judice´? ¿Presunción de ´inocencia´ o de ´indecencia´? No te digo…”).
El corresponsal de mi señoría en Barcelona, con la discreción y buenos modales que le caracterizan, ha desvelado, en su Comentario correspondiente, cómo mi menda metió la pata o introdujo el remo, cuando aseveró ayer, en la magistral chirigota “Entre ´la´ calor y que no me dan el Nobel…” que “dizque el Gobierno de España le debe a la Comunidad Autónoma de Madrid nada menos que 9.000 millones de euros que, «pesetificados«, ascienden a casi mil quinientos millones de pesetas”. ¡Alto! Pues es, llegado a este párrafo, cuando el susodicho corresponsal, del que podríamos decir que lo es en el extranjero, musita: “Me permito señalar a SS, que revise los «pesetificados». Los números no suelen casar. Así pasa con la cifra de parados. ZParo ha eliminado un montón, incluyéndolos en «otras actividades».
Ante esta denuncia, ¿qué hace mi señoría? Asir de nuevo precipitadamente la calculadora y… en efecto, craso error Esos 9.000 millones de euros, correctamente “pesetificados”, a lo que ascienden es a 1.497.474.000 millones de pesetas o, como este escribidor habría dicho, a casi 1 billón 500 mil millones o, en otras palabras, a un billón y medio de pelas.
La enorme preocupación ahora de mi señoría honestísima es que se pueda decir que ha cometido fraude con sus lectores; que por (y para) eso me autoproclamé Pesetificador Mayor del Reino; que tal vez lo que he pretendido es allegar fondos públicos para irme a de pesca, en plan privado al Caribe o así; que aquí puede haber también cohecho, blanqueo de capitales, tráfico de influencias, fraude fiscal, limpieza de piscina propia por individuos ajenos, … En fin, todos esos males que tanto se están dando a la sazón en el mundo de la política y del poder y que si la Organización Mundial de la Salud no los declara como pandemia, ¡malo! Mi señoría se ha planteado incluso –aparte de rectificar las cifras, como ha hecho en el presente escrito– solicitar una comparecencia voluntaria en el Congreso y, si a mano viene, dimitir… ¿O no?
3-07-2009.
