Cajón de Sastre

Rufino Soriano Tena

Lo del pavo por receta, / un dolor más de chaveta.

(o “¿Cero a don Ignacio, por copiar?”).

Esta chirigota está dirigida a la señoría del Presidente de la CAM. Es decir, que va de mi señoría a su señoría, ambos inclusive, para tratar de convencer a la suya, la mía. Son reflexiones profundas para que donde dijo que sí, diga que no o, al menos, no tanto.

Dicho ha su señoría acerca de esto del óvolo por prescripción o, más en vasto, euro por receta, que es cosa que ya la cobran en otras autonomías. Y mi señoría le dice: “Pero narices, ¿ahora va a copiar de aquellas autonomías que están haciéndolo mal, de las que no se saben administrar? Mire, don Ignacio, parta su señoría de este prefacio: Imitando a quien lo hace mal, la cosa saldrá fatal. Y si cobrara esta tasa, ¿cuántos pueblos no se pasa? Y han de dejar de decir, que aquí no suben impuestos, porque si no, ¿qué coño es esto? Lo del euro por receta, ¿es tal vez una simple puñeta? ¿La Sanidad, en esta Comunidad, es para todos y gratuita? Afirmación expedita, mas llena de dinamita, porque eso no es la verdad. ¿Dónde está la gratuidad?

Bueno, voy a dejar la prosa poética, porque la cosa es patética. Pero es que cuando me da, no sé cómo cortar. Me pasa lo que se decía de Ovidio, que en gloria esté el hombre: “Quid tentabat dicere versus erat”. Que, por si alguno de vuesarcedes no sabe latín porque no haya estudiado para cura o el bachillerato aquel de la posguerra, el mío, de siete años, siete, con su reválida y todo, como fin de fiesta; por si eso acontece, que no saben latín, esa parrafada que soltado les ha mi señoría significa que del tal Ovidio se contaba que todo lo que intentaba decir ´le salía´ en versos. Si quería decir, por ejemplo, vaya frío que hace, él te soltaba el siguiente pareado: “Desde que llegó el otoño, hay que ver qué frío hace, ¡coño!”. O: “Cuando las tardes están tan oscuras, bajan las temperaturas”. Y también si hablara o hablase de política, igual decía:”Desde que manda Rajoy,/ el ayer parece hoy”. O: “Si el señor Mas, don Arturo / ha podido ir a Moscú / es porque ya han quitado el muro”. O: “Desde que está Zapatero / en el Consejo de Estado, / sudando la camiseta / todavía hay puñeteros / que roban muy descarados / y no van a los juzgados / donde el magistrado cita / porque dicen ¡pitas!, ¡pitas!, / lo cual está siempre feo, / pero ellos de cachondeo” . Y esas son las tonterías que podía haber dicho él, pero que las ha dicho mi señoría, porque él escribía todo en latín que es, como bien saben vuesarcedes, un lengua muerta, pero en aquel tiempo se debió empeñar no sé si Nerón o Poncio Pilatos en promocionar una inmersión lingüística y ya vino el lío. Y con eso, lo que pretendía el que inventó el latín era, por una parte crear las termas, que eran como los baños turcos de ahora, pero a más temperatura aún: y por otra, por otra parte evitar la ´poblemática´ (sí, sin r) lingüística que se produjo en la Torres de Babel (no, lo de Torre de Papel se lo han inventado vuesarcedes, que algunos son más incultos e ignaros que los que están en el paro. O sea que Sí, como en Cataluña talmente y a la sazón. Y los centuriones, que eran como los mossos d´escuadra de ahora, les metían cada multa Pero nada de en euros, no; en denarios, que era una moneda hecha seguramente de metales preciosos y valían Bueno, un huevo, no: muchísimas docenas de huevos, ambas inclusive. O sea que… Con decirles a vuesarcedes que, por eso, en los países que estaban bajo el imperio romano, no se ponía el sol. O sea, como en Dinamarca, pero al revés y más a lo bestia. Y llegaron los tíos (y tías, claro) hasta Mérida, a la cual le pusieron Emérita Augusta. E iban a hacer un referéndum para averiguar si eso de Augusta les gustaba, pero como era inconstitucional, dijeron:”No. Ni hablar”. Pero ni latín siquiera. En fin, catalán, ¡vale! Y siguieron avanzando. Y hay historiadores que creen que cuando invadieron Puerto Hurraco, lo arrasaron materialmente y no quedó piedra sobre piedra, porque ellos no querían construcciones más que de adobes, para evitar la edad de piedra, que era como muy retro; y para no ser víctimas de la crisis del ladrilla, esta de ahora, porque entonces la cosa iba a ser demasiado progre. Y además, con parlamentarios europeos como los actuales, con EU y todo, iba a ser un fracaso, porque se sabe que los susodichos quieren viajar en avión y en business-class, y es que entonces no había ni aviones, ni clase business. O sea que

Bueno, me disculparán vuesarcedes por haberles hecho perder el tiempo con tonterías, pero lo que ha de quedar claro es que mi señoría no es partidario del euro por receta. ¿O no?

A continuación, tras los correspondientes ´pinchazos´ de ratón, está muy indicada la lectura de las siguientes chirigotas o cuchufletas:
«A pesar del euro por receta (1)».
«A pesar del euro por receta (2)».

5-11-2012.

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Autor

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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