Resulta ser que en la década de los 80s, investigadores en la Universidad de Ruhr hicieron pruebas de ultrasonido en fetos alrededor de la octava semana del embarazo, observando que era desde esa etapa en la gestación en que los bebés comienzan a chupar uno de sus dedos.
Sin embargo, al analizar esta situación se dieron cuenta que en esta etapa de gestación, y hasta las 15 semanas, el cerebro aun no esta conectado al resto del cuerpo y no esta en control de los movimientos del cuerpo.
Esto significa que las señales de movimiento del cuerpo se deben a los genes dentro de la médula espinal, según recoge Miguel Reyes en fayerwayer.
La actividad de los genes en la médula espinal es asimétrica en el útero (es decir, la actividad se desarrolla de una manera desigual alrededor del cuerpo). Esto parece resultar en si una persona es zurda o diestra.
Los científicos concluyeron que la decisión de si una persona es diestra o siniestra no tiene que ver con el cerebro, sino con la «expresión» de los genes. No los genes en sí, sino la manera en que estos actúan y se desarrollan durante la gestión de un bebé. Estos cambios son causados por influencias en el ambiente, y pueden afectar de muchas maneras en la forma en la que un bebé se forma.
En pocas palabras, si, una mamá estresada puede dar a luz a un bebé zurdo.
Resulta ser también, que la razón por la que los zurdos son minoría es por esta misma razón. Al ya existir un «estándar» en el comportamiento de los humanos desde hace mucho tiempo, la sociedad misma ha empujado a las personas a funcionar como diestros.
Esto hace que las personas nunca realmente cuestionen si en realidad son diestros o zurdos. Simplemente adaptamos nuestros movimientos para encajar en una mentalidad social.
VÍDEO DESTACADO: ¿Sabías que desde la semana 11 sabemos si un bebé será zurdo o diestro?

