Durante las vacaciones, o simplemente de viaje, se debe evitar los alimentos que se hayan mantenido a temperatura ambiente durante varias horas, como la comida de los buffets «que no está cubierta o la que venden en puestos ambulantes», según la doctora Rosa Benítez, médico especialista en Medicina Interna del Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre de Valencia.
El agua es otro «de los problemas principales cuando se viaja», por lo que se recomienda, no sólo beberla embotellada, sino «pedir que se abra en presencia y evitar refrescos y bebidas con cubitos de hielo, que pueden estar preparados con aguas contaminadas».
Respecto al agua, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha aconsejado también no lavarse los dientes con agua que no sea segura y hervir el agua para beber «si se duda de su seguridad», y si no se puede hervir, explica la especialista, «se podría utilizar un filtro o un desinfectante».
Sin embargo, los refrescos, bebidas embotelladas y bebidas calientes, como té o café, «ofrecen mayor garantía y seguridad» por su elaboración y por la temperatura a la que se someten.
Asimismo, la especialista, basándose en las recomendaciones del ministerio, ha aconsejado evitar los alimentos crudos, aparte de frutas y verduras, y solo comer aquellos que han sido cocinados totalmente y todavía están calientes. En este sentido, el Ministerio explica en su ‘web’ que las bebidas o comidas cocinados a más de grados «son generalmente seguras».
Por otro lado, la leche, junto con los huevos, son otros alimentos que «merecen especial atención en el viaje», y que, si no se puede evitar su consumo, exige asegurarse de que han sido hervidos o cocinados a alta temperatura. Por ello, se aconseja «evitar los helados de cualquier tipo» y hervir la leche que no esté pasteurizada (cruda) antes de tomarla».
