En medio de un estreno lleno de fans enfervorizados que gritaban en cada susto milimétricamente realizado o aplaudían a rabiar cuando acababa una escena repleta de cuchilladas, es complicado hacer una crítica negativa, la verdad.
Regresan personajes adorados por la audiencia, incluido un Stu que sigue intensificando el ritmo de tu corazón cuando aparece en pantalla.
Hay varios Ghostface que no te puedes ni imaginar quiénes son, y la tensa dirección de Kevin Williamson no te dejará averiguarlo hasta el final. ¿Habrá resucitado Stu?

Las interpretaciones son más o menos correctas, sobresaliendo de nuevo Neve Campbell como la valiente Sidney Prescott, y Courteney Cox, que nada más aparecer los espectadores rompieron a aplaudir un buen rato.
Parece increíble que la séptima de la saga siga atrayendo de esa manera a un público fiel y arrodillado al sangriento puñal de un personaje ya mítico, pero es así.
Realmente me entretuvo y pasé un buen rato terrorífico en la butaca del Cine Proyecciones.
3 ★★★


