Un versión nefasta -especialmente para el público juvenil al que va dirigida- de una de las creaciones literarias en que se basa la cultura occidental. En base a una dramaturgia que puede calificarse de delictiva, un atentado escenográfico, musical, interpretativo y coreográfico absolutamente imperdonable.
Como hasta hace una generación casi todos los bachilleres sabían, la Eneida es una epopeya escrita por el poeta romano Virgilio en el siglo I a. C. por encargo del emperador Augusto con el fin de glorificar su imperio atribuyéndole un origen mítico. Publio Virgilio Marón elaboró una historia a partir de la Iliada y la Odisea de Homero, tomando como punto de partida la destrucción de Troya para idealizar la fundación de Roma. Trabajó durante la última década de su vida y se cree que al final no quedó satisfecho.
Tras la destrucción de su ciudad por los griegos, el troyano Eneas inicia un viaje hacia lo desconocido por consejo de su madre, la diosa Venus, para refundarla. A través del Mediteráneo, llega a Cartago (actual Libia) donde la reina Dido le acoge feliz, pero Eneas prosigue su búsqueda empoujado por su padre, el dios Júpiter. Así llega a las tierras de Acestes, sale adelante de diversas pruebas y zarpa nuevamente a Italia. Estando en los dominios de Plutón, dios de la muerte, logra visualizar la tierra prometida donde llegará y el gran Imperio que formará. Los troyanos terminan en el Lacio, territorio central de la pnínsula itálica, y el rey local le acoge entendiendo el cumplimiento de un mandato divino, y le da la mano de su hija. Pero el rey de los rútulos, Turno, le declara la guerra; Eneas le vence y funda Roma.
¿No les parece historia suficiente para atraer la atención de cualquiera, no creen que contiene tantas o más intriga y aventuras como para interesar a los jóveneas adictos a los vídeojuegos, siempre que se suba a escena con imaginación y soltura? Pues no, a Paco Gámez lo de Virgilio le parece poca y lejana cosa para estos tiempos y lo actualiza con premeditación y alevosía: ‘un asentamiento pobre, al margen de una ciudad mediterránea, acaba de ser destruido por un grupo de xenófobos al grito de “No os queremos aquí. ¡Fuera!”. Eneas y tres amigos huyen y llegan a otros barrios de la ciudad en los que a partir de que Dido y su hermana les acogen en su apartamento y Dido a Eneas en su cama, empiezan a ocurrir cosas inconexas entremezcladas de carrerones por la pista y griterío de micrófonos, apuntes musicales de una banda rockera que suena horriblemente anticuada, esbozos de malabarismos y contorsiones de bastante regular factura, hasta llegar a un Acestes convertido en restaurador transexual y a un barrio muy bonito con piscina del que les vuelven a expulsar hasta que Acates, la chica de entre los tres amigos que le acompañaban en la aventura, va tomando mayor protagonismo hasta convertirse en Andrómaca, y eclipsar al pobre protagonista que llega al final cuando ya es imposibler saber por dónde anda, a dónde va y qué pretende.
‘Virgilio usó el pasado griego para contar el presente de su Roma. Nosotros dialogamos con el poema latino para contar el ahora de esta Europa compleja y difusa. Los XII cantos de La Eneida son aquí una playlist con 12 temazos en directo: himnos para un viaje, música para una paliza, ritmos sensuales para…, canciones tristes, karaoke, una fiesta en la plaza del pueblo… ¿Bailas?’: así presenta esta compañía su propuesta. LaJoven es un proyecto que pretende atraer a la juventud al teatro y formar nuevos profesionales. Goza de muchos apoyos y buena prensa que han conseguido en ocho años, que la compañía estrene 17 montajes con -dicen- cerca de 300.000 espectadores, de los que la mayoría son estudiantes de secundaria. Pero el tono general del espectáculo dista mucho de ser una propuesta constructiva: el argumento es un galimatías de mensajes a la moda; los diálogos son ese chusco lenguaje plagado de tacos y coletillas que algunos confunden con lo juvenil; las continuas peleas, los carrerones, los ademanes descompuestos, dan al conjunto un tono soez. Es estupendo juntar veinte intérpretes de diferentes disciplinas, pero la calidad general es apenas aceptable, por más que nos pese decirlo en relación a los alumnos de la escuela de danza de María de Ávila y de la escuela de circo Carampa. La dirección musical, composición y arreglos de Alberto Granados Reguilón es una selección ecléctica de temas ligeros y operísticos entremezclados que entendemos algo caprichosa. y que sonó pachanguera casi siempre.
Un espectáculo cirquense, pero aburridísimo. Un circo con muchas carreras por la pista, con muchas salidas y entradas al tuntún, con muchos neones y muchos focos, con mucho ruido y pocas nueces. Nada mejor se puede decir de los intérpretes. Samy Khalil es un Eneas almirabado que jamás resulta convincente, pero Marta Velilla le supera en una Acates insoportable. Hay algún actor secundario aceptable y alguno impresentable. La danza sanguinolenta de Amaya Frías fue un horror, los números de trapecio de Monika Budzinska de nivel de aprendiza en un sitio como el Price, al igual que los malabares de Sirio Fernández, cuyo Turno con taconazos fue lo más chusco de la velada. Solo los números de la báscula estuvieron pasables.
Sintiéndolo mucho, tenemos que concluir que el nivel general artístico del espectáculo es bajísimo, y que encalla José Luis Arellano con una dirección de escena impropia del notable nivel de ocasiones anteriores. Si a eso se suma una propuesta literaria soez por querer ser populista, y una sarta de lugares comunes por querer ser polítcamente correctos, tenemos que concluir que esta Eneida estrenada el pasado año, con la que va a castigarse a unos cuantos miles de adolescentes, merece un rotundo suspenso, por más que opte a los premios de mejor espectáculo musical, mejor actor (Samy Khalil), mejor labor de producción y mejor diseño de espacio escénico (Silvia de Marta) de esos tan discutibles siempre Premios Max en su edición de 2022.
APROXIMACIÓN A LA PROPUESTA (del 1 al 10)
Interés: 0
Concepto: 0
Puesta en escena: 5
Músicas: 5
Interpretación: 5
Producción: 6
Programa de mano: sin
Documentación a los medios: sin
TEATRO CIRCO PRICE
Eneida (Playlist para un continente a la deriva)
21 y 22 de abril de 2022
FUNCIONES PARA ESCOLARES: 19, 20, 21, 22, 26 y 27 de abril, a las 11.30 horas.
Ficha artística
Dirección de escena: José Luis Arellano •
Dramaturgia: Paco Gámez, a partir del texto de Virgilio •
Escenografía y vestuario: Silvia de Marta •
Diseño de iluminación: Juanjo Llorens •
Coreografía: Andoni Larrabeiti •
Dirección musical, composición y arreglos: Alberto Granados Reguilón •
Diseño de espacio sonoro: Félix Botana •
Caracterización: Sara Abigail •
Asesor Circo: Javier Jiménez •
Asesor histórico literario: Oliver Baldwin •
Asesora movimiento: Eva Sánchez-Martz •
Asesor musical: David R. Peralto •
Ayudante de dirección: Paco Gámez
ELENCO
Actores y actrices: Samy Khalil, José Cobertera, Jota Haya, Marta Velilla, María Heredia, Ana Jara •
Artistas de circo: Mónika Wiktoria Budzinska, Sirio Fernández Rubio, Amaya Frías, Cira Cabasés, Juan de las Casas •
Músicos: Alberto Granados Reguilón, Vicente Pérez, Javier Lisón, Jorge Henríquez Bermejo, Emma Weil y Amara Ríos • Bailarines: Raúl Pulido y Julia Cano
José Cobertera – Palante
Jota Haya – Aqueménides/Silvia
María Heredia – Creúsa/Dido
Samy Khalil – Eneas
Ana Jara – Ana/Lavinia
Marta Velilla – Acates/Andrómaca
Monika Budzinska – Trapecio
Cira Cabasés – Verticales/Báscula
Juan de las Casas – Acrobacia/Báscula
Sirio Fernández – Malabares (Turno)
Amaya Frías – Verticales/Acrodanza
Julia Cano – Bailarina
Raúl Pulido – Bailarín
Amara Ríos – Violín / Voz
Alberto Granados – Teclados / Voz
Jorge Henríquez – Percusión /Coros
Javier Lisón – Guitarra
Emma Weil – Guitarra / Coros
Vicente Pérez – Bajo
ALIANZAS
Teatro Circo Price • LaJoven • Escuela de Música Creativa• Escuela de Circo Carampa • Conservatorio Superior de Danza María de Ávila • Madrid Destino • Fundación Teatro Joven
Duración 90 minutos aproximadamente.

