Un gigante caricaturizado, un debate tergiversado

Un gigante caricaturizado, un debate tergiversado

La actual política del Estado de Israel es uno de los temas más controvertidos globalmente. Esta pieza teatral se posiciona contra cualquier crítica que se le haga, tachándola de antijudía, y montando un debate no situado en sus términos justos, una ficción a partir de hechos reales. El actor José María Pou se ha apresurado a traerla a España y ya está en la cartelera madrileña.

‘Giant’ (Gigante) es la primera obra de Mark Rosenblatt, director teatral británico desde 1998. Se estrenó en 2024 y el año pasado ganó el premio británico más prestigioso. Es ficción que recrea un episodio célebre de la vida de Roald Dahl (1916-1990), el escritor británico de ascendencia noruega célebre por sus cuentos y literatura infantil, cuyos libros han vendido más de 300 millones de ejemplares, considerado uno de los más grandes narradores para la infancia del siglo XX. Y al que envolvió la polémica unos años antes de su fallecimiento por expresar lo que pensaba sobre Israel y la conocida como Masacre de Sabra y Shatila en 1982.

El asunto en el que se basa ‘Gigante’ -alusión a que Dahl medía 198 centímetros- es que en el verano de 1983 el famoso escritor publicó una reseña en la ‘Literary Review’ sobre ‘God cried’, un documento histórico y periodístico con textos de Tony Clifton y fotos de Catherine Leroy, centrado principalmente en el asedio de Beirut Occidental en 1982 durante la Guerra del Líbano. A través de relatos personales y fotografías desgarradoras, describe el sufrimiento de la población civil libanesa y los combatientes palestinos bajo el bombardeo de las fuerzas israelíes.El autor declararía en las primeras páginas que está escrito desde la vivencia directa de quienes sufrieron el asedio, ofreciendo una visión profundamente crítica de la intervención israelí. Aunque el foco es el «verano sangriento» de 1982, el libro también documenta la caída de Beirut en la anarquía desde el inicio de la guerra civil en 1975 y culmina con las trágicas masacres en los campos de refugiados de Sabra y Shatila.

La reseña de Dahl se titulaba ‘No es un asunto caballeroso’ y comenzaba: ‘En junio de 1941 me encontraba precisamente en Palestina, volando con la RAF contra los franceses de Vichy y los nazis. Ocurría que Hitler estaba en Alemania y se estaban construyendo las cámaras de gas y comenzaba la matanza masiva de judíos. Nuestros corazones sangraban por los hombres, mujeres y niños judíos y odiábamos a los alemanes. Exactamente cuarenta y un años después, en junio de 1982, las fuerzas israelíes avanzaban hacia el norte desde lo que se conocía como Palestina hacia el Líbano, y comenzaban la matanza masiva de sus habitantes. Nuestros corazones sangraron por los hombres, mujeres y niños libaneses y palestinos, y todos empezamos a odiar a los israelíes. Nunca antes en la historia una raza humana había pasado tan rápidamente de ser víctimas muy compadecidas a bárbaros asesinos. Nunca antes una raza humana había generado tanta simpatía en todo el mundo y luego, en el transcurso de una vida, había logrado convertir esa simpatía en odio y repulsión’ (véase el escrito íntegro en inglés). Las comunidades anglo-judías lo demonizaron en una fuerte campaña y las editoriales británica y estadounidense del escritor intentaron convencerlo de que se retractara sin conseguirlo

Sobre ello, Rosenblatt inventa una jornada en casa de Dahal en la que su editor inglés Tom Maschler intenta que pida disculpas públicamente con la ayuda de la jefa de ventas de la editorial norteamericana asociada, Jessie Stone. Se le presenta como un viejo hosco y maleducado, bastante repulsivo, y resulta que sus dos interlocutores en la conversación, que se vuelve discusión cada vez más airada, son ambos judíos. Tom nada sionista, pero Jessie, muy mucho. Con esta, el enfrentamiento irá subiendo de tono a pesar de los intentos conciliadores de la nueva pareja de Dahl, Felicity Crosland. Y finalmente las provocaciones de Dahl causarán el estallido de Jessie, que lanzará un enorme alegato a favor del derecho de Israel a existir y defenderse, rebatiendo todas las críticas como producto de un creciente antisemitismo en el mundo. Hemos dicho finalmente, pero lo que termina es solo la primera parte de la obra, hora y media. Queda otra hora y de ella no vamos a hablar porque no la presenciamos. Ya era suficiente para hacernos una idea del debate trucado que supone este montaje teatral, impulsado meteóricamente para hacer frente al creciente desprestigio de Israel entre las élites cultas occidentales, antaño simpatizantes de su causa, hoy horrorizadas por la represión en la Franja de Gaza que ha causado sesenta mil muertos, incontables heridos y damnificados, millones de expulsados de sus tierras y la destrucción casi completa de todo el territorio., 365 km2 con 2’62 millones de habitantes.

Y es que bajo la apariencia de un asunto centrado en que el escritor ‘se ve obligado a elegir entre disculparse públicamente o poner en riesgo la fama y la reputación’ tal y como nos lo presentan, lo que hay en realidad es la intención de caracterizar a Dahl como un antisemita, de ponerle esta etiqueta a cualquier crítica a Israel y a cualquier oposición al sionismo que lo inspira, un ismo que merece tanta reprobación o más como los otros ismos que nos ha legado el siglo pasado, todos sesgos ideológicos que pretendiendo justicia y progreso han creado inmenso dolor y frustración en el mundo. Al periódico The Independent, poco antes de morir, Dahl declaraba: ‘Desde luego que soy anti israelí y me he vuelto antisemita de la misma manera en que un judío en Inglaterra podría defender fervientemente el sionismo. Creo que deberían verse ambas caras. Es el tema de siempre, sabemos sobre los judíos y el resto del asunto que no hay editores no-judíos en ningún lado, que controlan los medios de comunicación —lo cual resulta muy inteligente— y es por eso por lo que el presidente de los Estados Unidos tiene que vender todos esos bártulos militares a Israel’. Nunca se retractó de su reseña y de sus declaraciones, pero ya muerto sus herederos pidieron perdón para no perder ni un penique de los millonarios derechos de autor. En 2023 la editorial Puffin, del Grupo Penguin purgó sus obras completas, cortando y reescribiendo palabras y frases referentes al peso corporal, a la salud mental, a la violencia, o al género y la raza. Una descarada manipulación censora que ni las censuras estatales más férreas se habían nunca atrevido a hacer.

 

En cuanto a la propuesta dramática en sí, ya hemos dicho que su duración es excesiva, en una escenografía estática que reproduce una estancia de la residencia campestre del escritor en obras de remodelación, simple decorado para el debate político entre un José María Pou muy cargante, muy estereotipado, y una Claudia Benito muy vehemente y convincente, con Victòria Pagès en la amante subyugada y Pep Planas en el editor acomodaticio amén de otos dos buenos personajes secundarios. La notable dirección de Josep Maria Mestres consigue el realismo requerido en una obra de teatro ‘histórico’ que, como el subgénero novelístico así apellidado, convierte la ficción en una simulación de la realidad que termina suplantándola en la mente del lector o espectador.

La obra es una producción catalana con apoyo institucional, que se ha estrenado primero en catalán en Barcelona. Y la versión original en inglés esta primavera llegará a Broadway. Podría ser un alegato en defensa de la libertad de expresión y contra la incultura de la cancelación y la condena de quien no suscribe el pensamiento políticamente correcto, pero no es más que sutil propaganda sionista para difamar como anti judío a todo el que se oponga a su supremacismo fanático. ¡Ah! Y Rosenblatt es también judío.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 6
Texto: 6
Dramaturgia: 7
Dirección: 8
Interpretación: 8
Escenografía: 7
Producción: 7
Información a los medios: 7
Programa de mano: 7

TEATRO BELLAS ARTES
‘Gigante’, de Mark Rosenblatt
Desde el 20 de febrero de 2026
Duración: 150 minutos con entreacto de 15 minutos incluido.

Reparto
José María Pou: Roald Dahl
Victòria Pagès: Felicity «Liccy» Crosland
Pep Planas: Tom Maschler
Clàudia Benito: Jessie Stone
Aida Llop: Hallie
Jep Barceló: Wally Saunders

Ficha artística
Traducción: José María Pou
Dirección: Josep Maria Mestres
Escenografía: Sebastià Brosa
Vestuario: Nidia Tusal
Iluminación: Ignasi Camprodon
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Reportaje fotográfico: David Ruano
Con el apoyo de: Generalitat de Catalunya – ICEC Institut Català de les Empreses Culturals i Unió Europea (Fons Europeu Next Generation; Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia), Next Generation Catalunya
Una coproducción del Teatre Romea y Grec 2025 Festival de Barcelona

Martes a viernes a las 19:30h
Sábado y domingo a las 18:00h
Precios
Platea: de 28,50€ a 31,50€
Anfiteatro: de 21,50€ a 26,50€.

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Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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