Este mismo año se ha hecho una nueva edición en PUBLIDISA, de Sevilla
(José María Castillo).- Cometer fraudes, defraudar y otros abusos parecidos contra las personas y sus derechos es cosa que, por desgracia, está a la orden del día. Y es bien sabido que uno de los ámbitos en que más sucede esto es en el de la propiedad intelectual. Copiar libros enteros o ponerlos en la red es cada día más fácil y más frecuente. Además, se suele hacer impunemente.
Por ejemplo, me acabo de enterar que existe una enorme empresa mediática, scribd.com, en la que los socios pueden encontrar millones (sic) de libros, revistas, etc. Ya dijo Larra que, en España, escribir es llorar. Pues ahora ya no es llorar, es chillar.
Sobre todo, cuando el problema con que uno se encuentra no consiste en que te roban en la red, sino en una imprenta. Así, tal como suena. Es indignante que, del trabajo de años, se aproveche otra persona. Éste es mi caso.
El hecho es que me he enterado de que un señor, llamado Jaime Pérez Barco, viene imprimiendo y vendiendo varios libros míos, desde 1995. Estos libros se presentan con el epígrafe de «Difusión de Teología Popular». Y se indica que son libros de José Mª Castillo.
Así se presentan escritos que efectivamente son míos y de los que consta que la propiedad intelectual me pertenece, según el I.S.B.N. de cada uno.
El señor Jaime Pérez Barco no tiene permiso mío para hacer lo que está haciendo: vender lo que no le pertenece, quedándose con el dinero. Porque ésta es la hora en que yo no he visto ni un céntimo de todo lo que haya vendido en más de quince años.
Además, todo esto se viene presentando en algunos portales de internet como un servicio y una ayuda que se me hace a mí. Por respeto a los portales, que han sido engañados por Pérez Barco, no los menciono.
Quiero también informar de que, desde 1995, estos libros se han imprimido en Artes Gráficas M.V. S.A. donde, según he visto en internet, se imprime el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.
Este mismo año se ha hecho una nueva edición en PUBLIDISA, de Sevilla. Como es lógico, yo emprenderé las acciones legales a las que tengo derecho para impedir que este fraude siga adelante. Pero también me ha parecido pertinente informar de este desagradable asunto a las personas que puedan estar interesadas en la adquisición de estos escritos.


