La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, afirma que el papa Francisco traerá un «nuevo impulso» a los grandes cambios y los retos de progreso social en América Latina, en una entrevista publicada hoy en el diario italiano La Repubblica.
Bachelet elogia la preocupación del papa argentino por «las formas de exclusión social» en las sociedades latinoamericanas, eje sobre el que han girado también las reformas que ha emprendido en su segundo mandato como presidenta: fiscales, electorales y educativas.
La presidenta comenzó hoy una visita oficial a Roma, donde asistirá a diversos actos oficiales con el primer ministro, Matteo Renzi, y con el presidente de la República, Sergio Mattarella, y tiene previsto reunirse con el pontífice el viernes.
El Vaticano espera además la visita de otros dos dirigentes latinoamericanos este fin de semana: Bachelet precederá a la presidente argentina Cristina Kirchner y al presidente de Venezuela Nicolás Maduro, que tienen previsto reunirse con el pontífice el domingo.
La procedencia latinoamericana de Jorge Bergoglio está suponiendo una oportunidad para estrechar lazos con el continente, según Bachelet, quien considera muy importantes del papa «las palabras a favor de la justicia social», como también «el acento sobre las personas más que sobre las instituciones», que serán fundamentales para los cambios en el continente sudamericano.
Bachelet explica a La Repubblica que Chile ha vivido en los últimos tres decenios un «fuerte proceso de modernización», sobre todo en el ámbito económico y tecnológico, pero admite que este proceso no se ha plasmado con la misma velocidad en los asuntos sociales, laborales y políticos,
«Avanzar hacia una modernización socialmente inclusiva es la base de nuestro programa de gobierno», asegura.
Tras los escándalos de corrupción que han salido a la luz en los últimos meses y que han afectado directamente a miembros de su Gobierno, Bachelet explica que se ha implicado personalmente y ha creado una «nueva agenda de transparencia», que contempla «penas más altas» para este tipo de delitos.
La corrupción hasta ese momento no figuraba como uno de los mayores problemas entre la ciudadanía chilena, por lo que supuso una grave merma de su popularidad, pero aún así -subraya- hoy en día «la corrupción en los negocios y en la política se ha convertido en un reto global en los democracias modernas».
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, dijo hoy que no cree que el Vaticano se vaya a involucrar en el problema bilateral que arrastra su país con Bolivia, tras la demanda marítima de este último ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), que reclama un acceso soberano al mar.
«No creo que el Estado Vaticano quiera involucrarse en un problema bilateral y confío en lo que el Papa ha manifestado en este sentido», señaló la mandataria en alusión a la reunión que sostendrá el viernes con el Papa Francisco.
En declaraciones al periódico Encuentro, medio de la Iglesia Católica, la mandataria socialista que en la noche del martes inició una gira por Europa, aseguró que el Papa «siempre ha estado a favor de la unión de los pueblos y esa es también nuestra postura como país».
El gobierno de Bolivia, en cabeza de su presidente, Evo Morales, presentó una demanda judicial en abril de 2013 ante la CIJ de la Haya, en busca de un fallo que obligue a Chile a negociar en firme y de buena fe su reclamo de una restitución del acceso soberano al océano Pacífico.
Chile rechaza este reclamo al afirmar que los límites quedaron zanjados en un tratado firmado en 1904, y que la CIJ no tiene competencia para tramitar la demanda, pues se creó después de la firma de ese acuerdo.
Bachelet recordó en sus declaraciones a la revista de la Iglesia Católica, que «el Papa hará (este año) una visita pastoral a Bolivia, tal como lo hará (el próximo) a Chile, y en eso ha sido bien claro», subrayó.
Sostuvo, además, que espera hablar con el Papa temas que sean de interés común entre la Iglesia Católica y Chile «y por supuesto de la realidad latinoamericana que él tan bien conoce».
«También quiero contarle del proceso de reformas que hemos emprendido en Chile, porque sé que él está muy interesado en todo lo que promueva la justicia y la igualdad», añadió la mandataria.
Tras su paso por Italia, Bachelet visitará Francia y Bélgica. Participará en la cumbre de líderes de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (Celac) y la Unión Europea (UE). (RD/Agencias)




