"Confío en la Iglesia y en el pueblo al que he sido encomendado como pastor porque lo conozco, conozco su alma y creo que es un pueblo entrañable"
El obispo electo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha asegurado hoy que confía en el pueblo vasco y que «cuando se conoce el corazón de las personas, las barreras no existen», lo que le hace acometer su labor en esa tierra con «confianza y tranquilidad».
Así lo ha afirmado durante el homenaje que le ha rendido hoy la Asociación de Víctimas y Afectados de Gaspar Arroyo, creada tras la explosión de gas ocurrida en Palencia el 1 de mayo de 2007, que segó la vida de nueve personas y dejó más de un centenar de damnificados.
Aunque no ha querido adelantar el contenido de la Homilía que pronunciará durante su toma de posesión, el próximo domingo en la Catedral del Buen Pastor de San Sebastián, Munilla se ha confesado «tranquilo y confiado» ante la encomienda que le ha hecho el Papa Benedicto XVI.
«Confío en la Iglesia y en el pueblo al que he sido encomendado como pastor porque lo conozco, conozco su alma y creo que es un pueblo entrañable«, ha manifestado.
Además se ha mostrado convencido de que la obra que se ha comenzado es buena y de que se llevará a término porque, «cuando se conoce el corazón de las personas, las barreras no existen«.
En este sentido ha insistido en que, por muy distintos que se pinten los lugares, las personas no son tan diferentes y el encuentro entre unos y otros es capaz de superar «muchas barreras, muchas ideologías y muchos problemas».
«Le pido al Señor que me inspire la palabra recta y adecuada, aunque sin duda todo lo que ya he dicho en Palencia es una preparación de lo que voy a decir allí», ha añadido el futuro obispo de la diócesis guipuzcoana.
Y precisamente con manos de pastor lo ha retratado el pintor palentino Fernando Escobar, que aceptó el encargo de la Asociación de Víctimas y Afectados de Gaspar Arroyo de pintar al que ha sido obispo de Palencia durante los últimos tres años y cuatro meses.(RD/Efe)


