La parroquia del Ángel Custodio al Instituto del Verbo Encarnado

El arzobispo de Granada entrega una prestigiosa parroquia a una congregación ultra

Carlos Miguel Buela, su fundador, considera el baile como una manifestación diabólica

Francisco Javier Martínez achaca el cambio a la carencia de sacerdotes

Una de la parroquias más populares del Zaidín, la del Ángel Custodio, y el pabellón residencial de sacerdotes, ha sido cedida por el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, al Instituto del Verbo Encarnado, una controvertida congregación creada en marzo de 1984 en Argentina por Carlos Miguel Buela, un sacerdote ultraconservador que fue acusado en 1992 desde la revista española Ecclesia de cobijar en su instituto «a todo el ambiente nazi y tradicionalista argentino». Los tres sacerdotes del Verbo Encarnado se incorporaron la semana pasada a la parroquia. Lo cuenta Granada Hoy.

El Arzobispado sostiene que no ha habido desahucio de los tres religiosos de Granada que atendían hasta ahora la parroquia, sino que han sido jubilados. José Luis Rodríguez, el párroco sustituido, tiene 77 años y ahora pasará a capellán de una congregación no determinada. Junto a él ejercían el sacerdocio Manuel Martínez, de 80 años, que será destinado posiblemente a la capellanía de una residencia de ancianos, y Francisco Carmona, de 74, que continuará como capellán real. Según el Arzobispado, ninguno de ellos vivía en la residencia aneja al templo.

Los tres han sido sustituidos esta semana por otros tantos religiosos del Instituto del Verbo Encarnado, la congregación de Carlos Miguel Buela que arrastra un espeso halo de controversia desde su fundación.

El instituto nació después de que los jóvenes seguidores de Buela fueran expulsados del seminario de la ciudad argentina de Paraná por su apoyo al obispo francés Marcel Lefebvre, excomulgado por Juan Pablo II. De allí pasaron al seminario de San Rafael, en Mendoza, donde fueron acogidos por el entonces arzobispo León Kruk.

Según el diario The Southern Cross, la diócesis del prelado Kruk destacaba por su «conservadurismo y su clima de resistencia a las reformas del Vaticano II». Para evitar el conflicto con Roma, declararon su adhesión al Papa.

Ese fue el momento en que Buela creó el instituto del Verbo Encarnado y el de las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará, la sección femenina del grupo conservador.

Las numerosas homilías, libros y reflexiones del superior general de la rama masculina del instituto dan fe de su conservadurismo. La sexualidad, centrada en gran medida en el control de la masturbación, y una moralidad estricta que considera el baile como una manifestación diabólica, son algunos de los asuntos tratados en los numerosos textos de esta congregación dedicada a la formación de sacerdotes, y que está extendida por diversos países.

Buela cuenta que cuando fundó el instituto decidió prohibir los viajes de estudios porque en realidad eran «viajes de pecado«. En el plano más político, Buela dedica una de sus intervenciones (cuya grabación está disponible en internet) a desmontar lo que denomina el pensamiento progresista y que representa, a su juicio, una desviación de la verdad moral.

El Arzobispado de Granada achaca el cambio a la carencia de sacerdotes. El vicario general, Manuel Reyes, explicó que la incorporación de los sacerdotes del Verbo Encarnado suponen un «enriquecimiento para la diócesis». Asimismo aseguró que se trata de una congregación «joven» aunque desconocía sus preferencias teológicas y morales.

 

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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