Ninguno de los dos quisieron confirmar -o desmentir- que se hubiera tratado la cuestión de la hipotética independencia de Cataluña
(J. Bastante/Agencias).- «Nosotros hemos hablado y nos han querido escuchar«. Este es el resumen que ha dado el cardenal de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, al término del encuentro que este mediodía ha mantenido el Papa Francisco con los obispos catalanes.
Una reunión que, para muchos, sirvió para dar a conocer la realidad de la sociedad catalana en un momento donde el riesgo de ruptura -que tanto preocupa a Bergoglio- es una realidad en el conjunto de España.
Una hora y media con los obispos catalanes, que salieron «muy contentos» de la reunión. A la salida, y a preguntas de la prensa, fueron el cardenal de Barcelona y el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, como responsables de las dos provincias eclesiásticas que conforman la Iglesia catalana.
Aunque ninguno de los dos quisieron confirmar -o desmentir- que se hubiera tratado la cuestión de la hipotética independencia de Cataluña, tanto Sistach como Pujol insistieron en que «ha salido todo» durante la conversación, y han reiterado que «nosotros estamos al servicio de nuestro pueblo».

«Hemos hablado de las diócesis y de toda la problemática y los aspectos que las iglesias diocesanas viven, y por tanto sale todo. Pero comprenderán que hay una reserva y que no puedo decir cosas porque lo merece el Santo Padre y también los dicasterios. En esto hemos de ser reservados».
«Ha ido muy bien, nos han querido escuchar», recalcó Sistach. «Hablamos de las cosas que llevamos en el corazón», terció Pujol.
Ambos destacaron el estilo muy colegial del Papa, «muy entrañable». «Nos ha tratado como un hermano mayor, padre y hermano«, ha recalcado el arzobispo de Barcelona. Entre las cuestiones abordadas, Martínez Sistach ha citado el paro, la labor de Cáritas, asuntos culturales, espirituales y sociales.
«El tema fuerte es la evangelización», ha resaltado. Según Martínez Sistach, Francisco conoce la realidad catalana y española. «No viene de cero», ha afirmado el cardenal.






