SEGUNDO ORO EUROPEO PARA ALEMANIA EN UNA FINAL ÉPICA

El base germano Dennis Schröder fulmina a Turquía: Alemania conquista el Eurobasket

Dennis Schroder decide en los últimos segundos y Alemania, de la mano de Álex Mumbrú, se consagra como campeona continental tras tumbar a Turquía en Riga

El base alemán Dennis Schröder
El base alemán Dennis Schröder. PD

Hay noches que quedan grabadas para siempre en la memoria colectiva de un país. La del 14 de septiembre de 2025 en Riga ya es historia grande del baloncesto alemán.

En una final vibrante, con más giros que una serie turca de sobremesa, Alemania venció a Turquía por 88-83 y se proclamó campeona del Eurobasket, treinta y dos años después de su anterior título continental.

Lo hizo, además, con el sello personal de Dennis Schroder, que finiquitó el duelo en los instantes finales y fue nombrado MVP, certificando un ciclo legendario tras el oro mundialista de 2023 y el bronce europeo de 2022.

El Arena Riga acogió una final a la altura de las expectativas, con dos selecciones invictas y una atmósfera de nervios y emoción. Turquía, dirigida por Ergin Ataman, arrancó con una energía arrolladora (parcial de 13-2) y terminó el primer tiempo por delante (46-40), pero la reacción germana no tardó en llegar.

Isaac Bonga y Franz Wagner se sumaron al festival, mientras los turcos respondían con el talento de Alperen Sengun y el acierto exterior de Cedi Osman.

Schroder, el hombre de las finales: MVP y verdugo turco

A día de hoy, 15 de septiembre de 2025, nadie en Alemania discute la importancia de Schroder. El base, que cumplió 31 años este mismo año, firmó un doble-doble (16 puntos y 12 asistencias) y, sobre todo, anotó los últimos seis puntos de su equipo en un desenlace de película. Primero, una penetración para dar la vuelta al marcador a falta de 1:15. Después, un tiro en suspensión con menos de 20 segundos por jugar y, finalmente, dos tiros libres tras el fallo de Sengun, que podrían haber forzado la prórroga para Turquía. Así, el oro quedó sentenciado y la gesta grabada con letras de oro en la historia germana.

No todo fue un monólogo alemán, ni mucho menos. Turquía tuvo opciones reales hasta el último minuto, con Sengun (28 puntos) y Osman (23) asumiendo el peso ofensivo. Incluso el base Shane Larkin puso a los otomanos por delante (83-82) en la recta final. Pero la frialdad y la experiencia de Schroder, junto con el rebote ofensivo de Bonga y los triples de Obst, inclinaron la balanza hacia el lado germano.

Álex Mumbrú, un campeón con acento español

El éxito de Alemania lleva la firma de Álex Mumbrú, que se convierte en el primer entrenador español en ganar un Eurobasket masculino. El exjugador, que vivió parte del torneo desde el hospital tras una pancreatitis, ha logrado un hito reservado a unos pocos: ganar la competición como jugador y como técnico. Su gestión del grupo y su apuesta por el baloncesto colectivo han sido claves para una selección que ha dominado Europa y el mundo en apenas dos años.

Alemania, que acabó el torneo con un inmaculado 9-0, se suma a la selecta lista de equipos que han enlazado Mundial y Eurobasket de forma consecutiva, algo que solo había logrado España en la última década. El quinteto ideal del torneo, según los expertos, lo forman Schroder, Wagner, Sengun, Doncic y Antetokounmpo. Precisamente, el griego se colgó el bronce tras batir a Finlandia (92-89), firmando una actuación estadísticamente histórica: 30 puntos, 17 rebotes y 6 asistencias.

¿Dominio germano o reacción continental?

El baloncesto europeo asiste a un cambio de ciclo. La generación alemana, con Schroder, Wagner y Bonga a la cabeza, amenaza con marcar una época. Su fiabilidad, capacidad atlética y mentalidad ganadora han dejado en la cuneta a potencias como Serbia, Francia o la propia Turquía. Las casas de apuestas ya sitúan a Alemania como favorita para el próximo Mundial, aunque la historia enseña que la cima es efímera y los aspirantes no tardarán en reaccionar.

Turquía, por su parte, suma una nueva plata y sigue soñando con su primer oro internacional. El crecimiento de Sengun en la NBA y la consolidación de talentos como Bona o Larkin invitan al optimismo, aunque la sombra de la maldición parece alargarse desde aquel lejano subcampeonato de 2001.

Los expertos auguran una Euroleague 2025-26 con más presencia de jugadores alemanes y turcos en las grandes franquicias, y no faltan quienes ya especulan con la posibilidad de que Álex Mumbrú reciba ofertas de la NBA. Mientras tanto, el baloncesto europeo disfruta de una de sus épocas más abiertas e imprevisibles, donde cualquier guion puede saltar por los aires en una sola noche.

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