Mourinho apostó por la dupla Alonso-Modric y el resultado fue un desastre
No es casualidad que el Real Madrid sufra tantos sobresaltos cuando se enfrenta a un equipo alemán. Este 6 de noviembre de 2012 lo comprobó una vez más frente al embarazoso Borussia.
Los de Klopp fueron por delante durante muchos minutos pero terminaron arrugados ante un Madrid que reaccionó tras el descanso y se hizo acreedor, al menos, de un dulce empate que logró casi sobre la hora.
El gol de Özil, de falta, liberó a los suyos de caminar sobre el alambre del grupo de la muerte, donde son segundos sin casi margen de error.
Tenía doble filo el campeón alemán. Mourinho sabe que el Bernabéu no acepta ceder el balón al rival para cazarle a la contra.
Pero si se le va a buscar arriba, a dominarle, como hizo este martes un Madrid con Modric y Xabi Alonso en la medular, se corre el riesgo de dejar espacios que el Borussia sabe explotar con eficacia germana.
Así sucedió en la primera parte. El Madrid se embolsó el balón, pero sus propios errores le condenaron a sufrir una y otra vez los ataques directos del Dortmund, que con la velocidad de Reus, la calidad de Götze y sobre todo la artillería aérea de Lewandowski, sembró el pánico.
Dos prolongaciones de cabeza del polaco, ganando a los centrales Pepe y Varane, en dos ataques directos, terminaron en gol.
Casillas, Ramos y Arbeloa, el primero blando y los otros dos lejos de sus marcas, pudieron hacer más. No era el día de un Madrid mal técnica y tácticamente.
El Real descubrió sus costados, echó en falta a Khedira en las transiciones defensivas, a Marcelo en los ataques, a Modric en todas las fases del juego -fue sustituido por Essien, que le mejoró- y tampoco contó con algunos de los presentes: a Higuaín o Cristiano no les salió nada.
Otros como Özil o Di María tardaron 45 minutos en llegar. En definitiva, fue una orquesta en la que prácticamente todos los instrumentos estuvieron desafinados.
Imagínense cómo sonó aquello. Y no es que el Borussia interpretara una partitura para recordar, pero con dos líneas de cuatro en defensa muy juntas y un ataque tan elemental como efectivo -cuando el Madrid le regalaba el cuero en una de sus continuas imprecisiones- le valía para crecer.
Un cabezazo de Pepe entre los bofetones alemanes permitió al Madrid llegar con vida al descanso y resucitar después. Con los desmarques de Callejón -entró por Higuaín- haciendo mucho daño y Essien aportando más equilibrio, además de un Borussia que se atrincheró con descaro buscando contragolpes que, esta vez, el Madrid sí supo evitar, los blancos fueron aproximándose progresivamente al gol. Sin florituras, pero imparables.
Era de justicia un tanto que pudo llegar si el línea no hubiera anulado un remate de Callejón en posición posiblemente legal; si Schmelzer no hubiera sacado uno bajo palos de Callejón; o si Weidenfeller no hubiera hecho un paradón en la recta final a un remate a bocajarro de Cristiano Ronaldo.
Todo apuntaba a que, a diferencia del partido frente al City, el Madrid no iba a salir del atolladero. Pero, a falta de dos minutos, Özil lanzó una falta desde el perfil zurdo que el meta teutón se comió.
Nadie hubiera firmado un empate que, sin embargo, hizo que el Bernabéu se viniera abajo. Esta vez, sin embargo, las porterías se mantuvieron en pie.
– Ficha técnica:
- 2 – Real Madrid: Casillas; Ramos, Pepe, Varane, Arbeloa (Kaká, m.77); Xabi Alonso, Modric (Essien, m.46); Di María, Ozil, Cristiano e Higuaín (Callejón, m.46).
- 2 – Borussia Dortmund: Weidenfeller; Piszczek, Subotic, Hummels, Schmelzer; Kehl, Gundogan (Perisic, m.80); Reus (Bender, m.74), Gotze (Leitner, m.90), Grosskreutz y Lewandowski.
- Goles: 0-1, m.28: Reus; 1-1, m.35: Pepe; 1-2, m.45: Arbeloa, en propia puerta.; 2-2, m.89: Özil.
- Árbitro: Cuneyt Cakir (Turquía). Mostró tarjeta amarilla a Grosskreutz y Hummels, del Borussia Dortmund.
- Incidencias: encuentro de la cuarta jornada del Grupo D de la Liga de Campeones disputado en el estadio Santiago Bernabeu ante unos 76.000 espectadores.
