'Tiempo de Juego' (COPE) adelanta la intención del club merengue de crear una nueva grada joven

El nuevo líder de los ‘Ultras Sur’ es del Atlético de Madrid, según El Mundo

José Ramón de la Morena (SER) aplaude la decisión: "Hágase el bien, aunque lo haga el diablo"

El nuevo líder de los 'Ultras Sur' es del Atlético de Madrid, según El Mundo
El fondo sur del Bernabéu, vacío.

Este grupo ultra, que bajo el pretexto de animar con cánticos orquestados, llegó a atemorizar al Bernabéu

«En el Madrid no mandan ni los periodistas, ni los jugadores, ni los ultras. Mandan los socios». Con esta frase procedente de «fuentes del club blanco» desvelaba Paco González en el ‘Tiempo de Juego’ de COPE la intención de Florentino Pérez de «cargarse» al grupo ultra de uno de los fondos del estadio Santiago Bernábeu.

Según recoge la emisora de la cadena episcopal, esa es la contundente frase que ha salido desde los despachos de la planta noble del coliseo madridista para explicar el vacío que en los últimos partidos se ha vivido el el fondo sur del campo. Según apunta la COPE:

Es el Madrid el que ha decidido cargarse a los ultras del fondo sur. Algunas informaciones apuntaban que se habían peleado entre ellos y por eso no acudían a los partidos del Bernabéu. El club ha cortado el grifo [de entradas a este sector de aficionados] y la idea que proyecta Florentino Pérez es la de crear en enero una grada joven en la zona hasta ahora ocupada por Ultras Sur. Además tampoco descartan la expulsión como socios de algunos miembros de esta peña. Otros es que ni lo eran

En la competencia, José Ramón de la Morena, en su comentario mañanero en ‘Hoy por hoy’, aplaudía la decisión del Madrid aunque él si daba por buena la información de una distensión en el seno del grupo que habría provocado su disolución, algo que Paco González negaba en la COPE

Habréis observado algunos que detrás de la portería del Bernabéu, en el fondo Sur, hay un claro estos días de asientos vacíos aunque el estadio esté lleno. Son las entradas, unas 220, que antes recibían los Ultra Sur, y con las que comerciaban revendiéndolas.

Ese negocio lo manejaba el célebre Cadenas, líder de los ultras, que regenta también un bar frente a la puerta por la que accede el grupo al Bernabéu. Cadenas y Ochaíta, otro viejo cabecilla de los ultras, tienen ya 50 años, y los cachorros que ellos han enseñado a ser radicales, han desarrollado colmillos y uñas, y los han echado a base de atemorizarles, cuando la nueva generación de ultras les ha pedido cuentas para manejar ellos el negocio de las entradas.

Esa guerra ha originado peleas callejeras y detenciones, y el Real Madrid, mientras Cadenas y Ochaíta se borraban, ha aprovechado para cortar definitivamente el suministro de entradas a este grupo ultra, que bajo el pretexto de animar con cánticos orquestados, llegó a atemorizar al Bernabéu.

Buena decisión, anular a los ultras, un poco lenta, y gracias a la guerra que ellos mismos han trabado, pero hágase el bien, aunque lo haga el diablo.

Jabois: «El nuevo líder de los Ultras es del Atlético»

Manuel Jabois, en su artículo de este lunes 2 de diciembre de 2013 en El Mundo–La cuenta atrás de Ultras Sur–recoge que el nuevo líder de los ultras, un tal Antonio Menéndez ‘El Niño’, es del Atlético de Madrid, y abandera a «la nueva camada, más joven, del grupo, que ha terminado con el liderazgo histórico de Álvaro Cadenas, al que llaman ‘rata y chivato'» tras el golpe de estado:

El nuevo cabecilla de Ultras Sur, Antonio El Niño, también confiesa en Twitter que el fútbol «se la suda» y se queja de que empiece la Liga. La esquizofrenia que vive el grupo ultra más famoso y violento de España ha terminado devorándolo. Con él, su presencia en el fondo sur del estadio, donde ha estado más de tres décadas. También es historia una leyenda del movimiento ultra, Álvaro Cadenas: la noticia de su retirada fue tan impactante en Madrid que llegó a desplazarse de los círculos neonazis, donde Cadenas es un mito, a los medios de comunicación

[…]

La leyenda de Cadenas es pura biología sacada de un documental de National Geographic: el más fuerte y el más valiente de la manada retirado para atender a los suyos, empujado por un grupo fiero de sangre más joven. Su nombre inspiraba terror y sus palizas se contaban a los nuevos como leyendas perdidas en las noches de los tiempos, parte de la historiografía oficial de Ultras Sur.

El enfrentamiento entre uno y otro, en el seno del bar Drakkar, nido de neonazis situado en ‘el callejón de los ultras’, justo enfrente de la puerta por la que acceden al estadio, ha dejado consecuencias que dejan tocado al grupo:

El grupo lleva dos años de guerra soterrada por el control de las cuentas. Los más jóvenes acusan a los históricos de lucrarse con la comercialización de Ultras Sur como marca registrada, organización de viajes y demás actividades que requerían esfuerzo económico y que según ellos estaban hinchadas para permitirse beneficio personal. A Cadenas se le llamaba «rata» y «chivato» (esto último por haber advertido de los problemas al club); por su parte, los oficialistas acusaban a los cachorros de presentarse ante la seguridad del Madrid como futuros controladores del fondo, ser traficantes y consumidores de cocaína, querer quedarse con el tinglado para su provecho político y estar vinculados con el Frente Atlético.

[…] La pelea fue dura y remitió a los viejos tiempos, con la particularidad de que se producía en el seno de la organización. Siguió en los foros, donde El Niño, apodo de Antonio Menéndez, cabecilla de la hornada joven, se reía de Cadenas: «Ni salió del bar, le faltaron las palomitas». Esa noche intervino la Policía. Y actuó el Madrid, que estaba alertado de las graves disensiones entre facciones de Ultras Sur. Expulsó a 250 violentos del fondo y aseguró que no permitirá que Ultras Sur ocupe la grada siendo manejado por «delincuentes» que sólo quieren, dicen en Concha Espina, «valerse del Madrid para sus actividades fuera de la ley y su propaganda nazi». Ellos mismos se definen como más «políticos» (o sea, más nazis) que «aficionados», y su líder, que ha protagonizado con Ultras Sur viajes y peleas, reconoce que es del Atlético de Madrid, algo que en el club lo ven como prueba disparatada de que la utilización del fondo sólo pretende ser un instrumento de visibilidad y negocio. Los veteranos habían alertado de lo que ocurriría: «El club no quiere nada con ellos: si llevan el mando, no hay grada».

Autor

Roberto Marbán Bermejo

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursa el grado de Ciencias Políticas por la UNED, fichó en 2010 por Periodista Digital.

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