Si hay un hombre para el que la final de la Copa será un partido especial ese es Kevin Gameiro. El francés llega en un gran momento de forma, y espera aprovecharlo.
En primer lugar porque puede ser su último partido con la camiseta del Sevilla. El delantero es pretendido por muchos equipos y será difícil retenerlo. Además su próximo equipo podría ser justamente el Barcelona, rival de esta noche.

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