Luis Enrique está muy decepcionado con sus dos porteros titulares, Claudio Bravo y Ter Stegen, por la riña de gatos que se ha producido en el vestuario y que ha convulsionado la convivencia de la plantilla del FC Barcelona en los últimos dias. Así se entiende que ayer, en la prueba ante el Leicester, prefiriera cortar por lo sano y apostar por el tercer portero, Masip, el único que no ha reclamado nada desde que llegó al primer equipo.
Aunque la procesión iba por dentro, Luis Enrique manifestó al término del partido: «El tema de la portería lo llevamos con absoluta naturalidad, tenemos tres grandísimos porteros con contrato que se comportan de una manera perfecta. Lo siguen haciendo a día de hoy después de varias temporadas y no tenemos ningún problema.

Leer noticia completa en Don Balón