Pep Guardiola convenció a los aficionados del Manchester City en su primer gran duelo en el que por momentos pasó por encima del Manchester United de José Mourinho. Aunque acabaron pidiendo la hora, el juego de los jugadores dirigidos por el catalán gustó a sus aficionados y le han sabido valorar que lo hizo sin Gundogan y Kun Agüero, dos jugadores que serán muy importantes en el proyecto que está iniciando Guardiola en Manchester.
Sin embargo, en el vestuario no le caen las mismas flores a Guardiola tras haber echado a un peso pesado de la plantilla como era el guardameta Joe Hart para traer un Claudio Bravo que se mostró muy dubitativo en su primer partido y pudo costarle puntos al equipo.