El Barça de Ernesto Valverde comienza a ser reconocible. El técnico vasco está cambiando la configuración del equipo y parece que quiere establecer un 4-2-3-1 que podría perjudicar seriamente a uno de los pesos pesados del equipo: Andrés Iniesta. El centrocampista de Fuentealbilla puede ser el gran perjudicado de los inventos de Valverde.
Los azulgranas demostraron ante el Real Betis que están trabajando por el buen camino y jugadores como Sergi Roberto e Ivan Rakitic se están adaptando a la perfección a lo que demanda el nuevo entrenador del Barça.

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