La Champions League arrancó con un duelo vibrante en Anfield que tuvo todos los ingredientes de una gran crónica europea: drama, remontada, goles de madrugada y un desenlace imposible de escribir hasta que el árbitro pitó el final. Liverpool y Atlético de Madrid se batieron a fuego abierto, y cuando parecía que los rojiblancos salían vivos con un empate memorable, apareció Virgil van Dijk para volar en el área y cabecear, en el minuto 92, el gol que encendió a la hinchada inglesa y dejó con el gesto torcido al equipo de Diego Simeone.
El partido parecía sentenciado a los seis minutos, cuando Andrew Robertson y Mohamed Salah pusieron el marcador 2-0 en un abrir y cerrar de ojos. El Atlético, que llegaba lleno de bajas sensibles, se tambaleó de pie, pero no se derrumbó. Con el cuchillo entre los dientes, Marcos Llorente resucitó al equipo con un derechazo al filo del descanso y, ya en el tramo final, firmó un segundo tanto que igualaba lo increíble: 2-2 en Anfield y los de Simeone acariciaban el botín.
Llorente analiza el partido en Liverpool 🎙️ pic.twitter.com/uHz13dEBcm
— Atlético de Madrid (@Atleti) September 17, 2025
Pero el Liverpool vive de la épica. Otro partido, otro desenlace al límite. En una jugada a balón parado, Van Dijk se zafó de Robin Le Normand y hundió al Atlético con un martillazo de cabeza que explicó por qué los Reds suman cinco triunfos seguidos con goles en los últimos diez minutos. Una especialidad de la casa que Arne Slot celebró con energía contenida, sabiendo que su equipo tiene madera de equipo campeón.
El Atlético, undécimo en LaLiga y aún en busca de regularidad, se fue de Inglaterra con un sabor agridulce: compitió contra el campeón de la Premier pese a las bajas de figuras como Julián Álvarez, Thiago Almada o José María Giménez, y rozó la proeza en un escenario hostil. Llorente, con siete dianas en Champions —cuatro en Anfield, su estadio maldito y fetiche al mismo tiempo—, volvió a firmar un partido estelar, aunque insuficiente.
La hoja de ruta ya marca el próximo capítulo: el 30 de septiembre, Liverpool viajará a Estambul para enfrentar al Galatasaray y el Atlético recibirá en Madrid al Eintracht Frankfurt. Y si algo ha dejado claro la primera función de la Champions es que la montaña rusa apenas sube su primera pendiente.

