BRUSELAS MIRA A RABAT

Las remesas de los marroquíes en Europa equivalen al 7,5% del PIB y la UE podría cortarle el grifo a Mohamed VI

Las transferencias desde Europa sostienen el consumo, las divisas y la estabilidad en Marruecos, pero una nueva norma comunitaria abre un frente delicado para Mohamed VI

Las remesas de los marroquíes en Europa equivalen al 7,5% del PIB y la UE podría cortarle el grifo a Mohamed VI
Mohamed VI, rey de Marruecos. PD

Las remesas enviadas por la diáspora marroquí son fundamentales para la economía del país y, en estos momentos, están bajo la presión de una nueva regulación europea, tal como señala El Debate.

En 2025, estos envíos alcanzaron los 11.300 millones de euros, lo que representa un 7,5 % del PIB. Esta proporción sitúa este flujo por delante de la inversión extranjera directa y muy cerca del tourism.

Este dato es relevante por una razón sencilla: no se trata solo de una cifra macroeconómica, sino de dinero que llega de forma habitual a miles de familias.

Según la información proporcionada por Bank Al-Maghrib, el 87 % de estas remesas se destina a consumo corriente, lo que ayuda a mantener el gasto familiar en un país donde las desigualdades son notorias. Esta realidad se alinea con otros datos recientes: en 2025, las transferencias superaron los 11.000 millones de euros, lo que supuso cerca del 8,5 % del PIB, según la Oficina de Cambio de Marruecos.

Un pilar que pesa más que muchas inversiones

El reto para Rabat radica en que estas entradas de divisas no solo benefician a las familias; también fortalecen las reservas, mejoran la balanza de pagos y amortiguan las fluctuaciones en el crecimiento. El Banco Mundial estima que las remesas llegadas rondan el 7,8 % del PIB en 2024, cifra muy similar a la que ofrecen diversos medios económicos en sus últimas actualizaciones.

Es importante señalar otro aspecto: el dinero que llega del exterior ha ido creciendo incluso en un contexto de incertidumbre. Entre enero y abril de 2026, los marroquíes residentes en el extranjero enviaron 39.979 millones de dirhams, unos 3.700 millones de euros, un 10 % más respecto al año anterior, según el boletín mensual de la oficina cambiaria. En el primer semestre de 2026, la cifra ya rondaba los 5.700 millones de euros.

  • En 2025, las remesas casi cuadruplicaron la inversión extranjera directa de ese año.
  • Además, se acercaron a los ingresos generados por el turismo, una de las grandes palancas del modelo económico marroquí.
  • España se posiciona como uno de los principales orígenes de estos flujos, con 1.589 millones de euros en 2025.

Aunque esta dependencia no es nueva, se vuelve más evidente al activarse la regulación europea. La directiva comunitaria que ha levantado alarmas en Marruecos afecta a los bancos de países terceros que operan en la UE, lo que podría encarecer o complicar los canales que utiliza la diáspora para enviar dinero. Para Marruecos, el riesgo no radica solo en una posible caída inmediata de los envíos, sino también en la pérdida de fluidez de un sistema que funciona como una red de seguridad social informal.

La presión de Bruselas y el frente bancario

La disputa con Bruselas tiene una dimensión financiera muy clara. Bank Al-Maghrib ha reconocido que Marruecos está en negociaciones para proteger la actividad de sus bancos en Europa, logrando avances especialmente positivos en Francia, de donde proviene una parte significativa de las transferencias. El objetivo es prevenir que la aplicación de la norma obligue a utilizar vías más costosas o menos eficaces para enviar dinero de vuelta a casa.

Desde un prisma político, Marruecos se posiciona como una potencia industrial y turística en el norte de África, aunque el crecimiento no se distribuye de manera uniforme entre la población, como se puede observar en episodios de tensión social como la crisis de Ceuta. Las remesas ayudan a mitigar esa brecha, pues sostienen el consumo, la vivienda y el ahorro de millones de familias, pero al mismo tiempo subrayan una fragilidad estructural: una parte importante del bienestar de la población depende de los emigrantes.

Por otro lado, la red bancaria marroquí en Europa es un elemento central en este asunto. Varias entidades operan en naciones como España, Italia, Bélgica o Países Bajos, y el nuevo marco regulatorio podría forzarlas a realizar adaptaciones con un aumento en los costes de cumplimiento. Si esto encarece el servicio, las repercusiones no serían solo financieras; podría llevar a que parte de las remesas se desviasen hacia canales menos eficaces o informales, algo que Rabat no necesita.

España, un origen cada vez más relevante

En este contexto, España se erige como un actor cada vez más significativo. En 2025, se enviaron desde el país un total de 12.207 millones de euros en remesas y Marruecos fue el segundo destino más importante, con 1.589 millones, según datos del Banco de España. Esta cifra pone de manifiesto cómo la comunidad marroquí asentada en territorio español ha ido ganando peso en el circuito de envíos a su país natal.

Este hecho también se conecta con la dimensión humana del fenómeno. Las remesas no son cifras aisladas, sino salarios fragmentados en pequeñas transferencias que sostienen a padres, hijos o hermanos. Por ello, cuando Europa decide modificar las reglas del juego, el impacto se siente de inmediato en los hogares marroquíes, especialmente en aquellos que dependen de esos ingresos para cubrir gastos de alimentación, alquiler o educación.

Así, el relato económico de Marruecos se vuelve más claro: un país que avanza en áreas como la industria, las infraestructuras y el turismo, pero que aún necesita de la red exterior de sus emigrantes para tapar las carencias internas. Aquí está la paradoja: a medida que la economía crece, también se hace más evidente la dependencia de quienes residen fuera.

Y entre todas estas estadísticas, hay un dato curioso que resume bien la situación: las remesas marroquíes se desplazan más que muchos turistas, y sin hacer ruido, se convierten en uno de los motores más constantes de la economía del reino.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Manuel Trujillo

Periodista apasionado por todo lo que le rodea es, informativamente, un todoterreno

Lo más leído