Julio Iglesias podría haber recabado ya pruebas de intento de soborno a ex empleadas para denunciarle en falso por agresión sexual. Según publica este miércoles Luis Balcarce en OK Diario, el cantante tendría incluso testigos de que varias mujeres que trabajaron para él habrían recibido dinero para denunciarle.
De confirmarse este supuesto, las denuncias presentadas por dos extrabajadoras, una fisioterapeuta venezolana y una empleada del hogar, que dijeron haber sufrido abusos en sus residencias en República Dominicana y Bahamas en 2021, perderían aún más credibilidad.
Y es que la Fiscalía de la Audiencia Nacional decidió archivar la denuncia el pasado viernes cuando, tras declarar las presuntas víctimas se constató por su voz que no eran las mismas mujeres que habían aparecido en los vídeos publicados por elDario.es. El pasquín de Ignacio Escolar publicó vídeos donde no hablaban las presuntas víctimas sino actrices que dramatizaron los hechos narrados. Quizá por eso, la Fiscalía se acogió a que los hechos denunciados no ocurrieron en España y que las denunciantes ni eran españolas ni residían en España para archivar la causa por falta de jurisdicción.
Otro dato más que pone en cuestión todo lo narrado por las actrices es que en el momento de los presuntos hechos, 2021, Julio iglesias tenía ya 78 años. No parece que una persona de esa edad tenga fuerza física para soneter violentamente a una mujer y violarla. Y menos en el caso de Julio Iglesias y los graves problemas de espalda que tiene a raíz del accidente de tráfico que tuvo en su juventud. Además, el cantante ha negado rontudamente las acusaciones en su cuenta de Instagram: «Niego haber abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer».
La respuesta de Iglesias
Julio Iglesias expresa su indignación ante lo que considera un «linchamiento mediático». Asegura que su reputación ha sufrido un daño irreparable. En declaraciones a Luis Balcarce, manifiesta: «Me han arruinado mi reputación. ¿Y ahora qué?». Critica que la decisión judicial es tardía, después de una campaña organizada por medios como elDiario.es y Univisión, los cuales publicaron detalles antes de que su defensa tuviera acceso a la denuncia.
Su equipo legal solicita a la Fiscalía una copia completa de la denuncia y los procedimientos relacionados. Argumentan que se ha generado indefensión: mientras los medios estaban al tanto de todo, él no lo estaba. Además, critican que las denunciantes actuaran como testigos protegidos mientras se filtraba información. Iglesias exige investigar un posible delito de denuncia falsa, algo que sí podría ser competencia española.
Sobornos y contradicciones
El círculo cercano a Julio Iglesias está indagando sobre pagos dirigidos a empleadas para declarar en su contra. Existen testigos directos, incluso periodistas familiarizados con estas ofertas. Fuentes cercanas aseguran: «Hay pruebas de que algunas chicas han recibido dinero». El objetivo es descubrir quién está detrás de esto y presentar una demanda por compra de testigos.
Las contradicciones son evidentes, especialmente en el caso de la fisioterapeuta:
- Mensajes afectuosos: En agosto de 2021 le escribió: «¿Cómo estás? ¿A qué hora quieres hacer ejercicio?». También le envió fotos playeras: «Buenos días profesor ✨!!».
- Felicitaciones cálidas: El 20 de abril escribió: «Te quiero mucho y si necesitas algo aquí estoy». Un año después de los supuestos abusos, le deseó feliz cumpleaños con corazones: «Te quiero».
- Propuestas personales: Le sugirió ir a la playa: «¿Puedes entrar?».
Ella denunció tocamientos agresivos, besos forzados, órdenes para tríos y malos tratos. Además, a Iglesias como un «superdéspota» dentro de un régimen opresivo donde no podía salir de su habitación. Sin embargo, los mensajes indican una relación cordial.
Otras ex empleadas contactadas durante tres años (un total de 15 desde 1990 hasta 2023) no coinciden con esta versión. La denunciante principal sostiene que Iglesias, con 77 años, la utilizaba «casi todas las noches» como «objeto» o «esclava», involucrando a otra empleada.
Acabar con una leyenda
Julio Iglesias no sólo es el artista español más famoso y de mayor éxito en la historia. Es uno de los 10 artistas que más discos han vendido en todo el mundo. Más de 350 millones de discos vendidos de sus 80 álbumes grabados en 14 idiomas. Ya a finales de los ‘70 el Libro de los Guiness le entregó el único Disco de Diamante entregado a un artista por haber vendido más discos en más idiomas que nadie. Y es que Julio Iglesias habla español, inglés, francés, italiano y portugués. Y ha cantado en otros idiomas que no conoce como el alemán o el japonés, mediante transcripción fonética de la letra.
Además, Iglesias ha dado más de 5.000 conciertos en los 5 continentes y durante su etapa de mayor éxito profesional, mediados de los 70 a 2000, se decía que cada 3 segundos alguien escuchaba una canción de Julio Iglesias en algún punto del planeta.
Pese a su dilatadísima carrera, Iglesias es de los pocos artistas que habiendo comenzado a cantar en 1968 sigue vigente en plataformas de streaming como Spotify, donde según datos de la propia plataforma, tiene 6,1 millones de oyentes mensuales. Estas son las canciones que ya han superado los 50 millones de reproducciones en Spotify:
Me Olvidé de Vivir: 162 millones.
Soy un Truhán, Soy un Señor: 104 millones.
Hey: 86 millones.
Con la Misma Piedra: 72 millones.
Cómo han pasado los años: 60 millones.
Por el amor de una mujer: 60 millones.
Junto a todo esto, dos de sus álbumes completos han superado los 100 millones de reproducciones pese a haber sido lanzados al mercado hace décadas. Sus LP’s Julio (1983) y La Carretera (1995) han rebasado ya los 135 millones de reproducciones.
