No todo vale.
Julio Iglesias no se queda en silencio. La Fiscalía ha archivado la denuncia presentada por dos exempleadas debido a la falta de jurisdicción en España, pero el cantante responde con pruebas contundentes. Posee grabaciones que evidencian cómo intentaron sobornar a sus trabajadoras para que lo denunciaran por agresión sexual.
Así lo publica este jueves OK Diario, quien ha tenido un diálogo directo con el artista.
El asunto estalló hace unas semanas. Dos mujeres, una fisioterapeuta y una empleada del hogar, acusaron a Iglesias de abusos ocurridos en sus residencias de República Dominicana y Bahamas en 2021. Los hechos denunciados incluyen vejaciones, humillaciones y agresiones sexuales. El 23 de enero de 2026, la Fiscalía española decidió archivar el caso por falta de competencia territorial: los supuestos abusos sucedieron fuera del país y las denunciantes no residen en España.
Julio Iglesias está decidido a solicitar las denuncias originales a la Fiscalía para evaluar posibles acciones legales por denuncia falsa. Se muestra indignado. Asegura que el daño a su reputación es «irreparable» y considera tardía la resolución judicial. «Me han arruinado mi reputación. ¿Y ahora qué?».
Pruebas contundentes
El artista tiene más que simples palabras para defenderse. Revela grabaciones que demuestran ofertas monetarias dirigidas a varias de sus empleadas. Fuentes cercanas han confirmado la existencia de testigos directos, incluyendo periodistas que fueron informados sobre estas maniobras. El círculo cercano a Iglesias está investigando los pagos y quienes podrían estar detrás de ellos.
- Grabaciones reveladoras: Atestiguan que las demandantes recibieron dinero.
- Testigos dispuestos: Incluyen profesionales del periodismo.
- Acciones previstas: Planea demandar tanto a las denunciantes como a los medios que promovieron el caso.
El cantante compartió en Instagram mensajes de WhatsApp intercambiados con las denunciantes, donde se pueden observar contradicciones en sus relatos. Él niega todas las acusaciones: «Nunca he abusado, acosado ni faltado al respeto a ninguna mujer». Su objetivo es restaurar su imagen tras lo que considera un linchamiento mediático.
La defensa del artista, liderada por José Antonio Choclán, se siente engañada por la Fiscalía. Solicitaron personarse en el caso el 19 de enero, pero les fue negado el acceso bajo el argumento de una simple revisión de competencia. Sin embargo, dos días después, el 21 y 22, interrogaron en secreto a testigos sobre los detalles del asunto. «Nos mintieron», afirman fuentes cercanas.
El contraataque legal
Julio Iglesias está considerando demandar no solo a las denunciantes, sino también a quienes supuestamente orquestaron los sobornos. Las mujeres cuentan con la representación legal de Women’s Link Worldwide, una ONG que tiene planes para continuar con el caso en República Dominicana. Allí Iglesias posee nacionalidad, al igual que una de las denunciante.
Medios como eldiario.es y Univisión fueron los primeros en publicar testimonios sobre abusos, detallando situaciones como tocamientos no consentidos, tríos forzados y pruebas médicas humillantes. Una denunciante llamada «Rebeca» comentó: «Me sentía como una esclava». Otra mujer identificada como «Laura» relató haber sufrido pellizcos en los pezones y besos forzados. Tras el gran impacto inicial que supusieron esos vídeos de las mujeres que presentaban como víctimas, se supo que en realidad en esos vídeos no hablaban las presuntas vejadas por el cantante, sino actrices que estaban recreando de forma dramática los supuestos hechos.
Unos días después de que estallase la campaña contra él, Julio Iglesias contrarrestó estas acusaciones mostrando chats posteriores al empleo donde se puede ver una buena relación entre él y sus exempleadas. Tan seguro está el cantante de la veracidad de lo que hacía público y de que los testimonios de las denuncias eran falsos que para que no hubiera ni una duda, Iglesias publicó los pantallazos con el nombre real de las mujeres a la vista. Lo malo de esta estrategia es que le puede ocasionar demandas por temas de privacidad.
Una batalla interminable
El archivo del caso en España no significa el fin del asunto. En República Dominicana podrían reactivarse las denuncias por delitos sexuales y trata. A sus 83 años, Iglesias defiende su legado con firmeza.
OK DIario enfatiza que el cantante no toma decisiones sin consultarlo previamente. «¿Va a ir tras las chicas y los medios? Sí», advierte. Las grabaciones podrían poner en jaque la credibilidad de las acusaciones formuladas.
